Un sismo de magnitud 7,7 sacudió a Indonesia
Un fuerte terremoto de magnitud 7,7 en la escala de Richter sacudió a la costa de Indonesia y provocó réplicas de hasta 6,9. Por el fenómeno, se confirmaron al menos 47 muertos y varios heridos. La emergencia se registró a las 6 de la mañana, hora local (19 del viernes en la Argentina), con el epicentro a 62 kilómetros al noroeste de Ende.
El movimiento provocó derrumbes de edificios, casas y varios deslizamientos de tierra en la isla de Flores. Los equipos de emergencia trabajan en distintas zonas afectadas, mientras todavía buscan a dos personas que habrían quedado sepultadas bajo toneladas de barro.
Según informó la agencia Associated Press, los rescatistas recuperaron al menos 47 cuerpos en las regiones de Sikka, Manggarai Occidental y Manggarai Oriental. Ocho de las víctimas fueron encontradas debajo de un deslizamiento de tierra en la localidad de Reok. Además, seis personas fueron trasladadas de urgencia a hospitales cercanos con heridas graves.
Los primeros registros difundidos después del terremoto muestran construcciones dañadas, estructuras que se desplomaron y calles cubiertas de escombros. La situación también complicó las comunicaciones y el acceso a las zonas afectadas.
Los deslizamientos de tierra provocados por el movimiento también interrumpieron la carretera Trans-Flores, una ruta montañosa de unos 700 kilómetros que atraviesa la isla. Las autoridades advirtieron que los cortes dificultan el traslado de los equipos de emergencia y la llegada de ayuda.
El terremoto también obligó a evacuar varios centros de salud como medida de precaución. Imágenes de la televisión local mostraron a pacientes siendo trasladados al exterior de los edificios, mientras médicos y enfermeros sacaban camas, soportes para sueros y tubos de oxígeno.
Ante la emergencia, los hospitales habilitaron áreas de atención al aire libre para continuar con la asistencia mientras se evaluaban los daños en las estructuras.
El terremoto provocó escenas de pánico en distintas regiones. En la zona de Nagekeo, alrededor de 2.000 habitantes abandonaron sus viviendas y se trasladaron a refugios por temor a nuevos movimientos.
