Un nuevo decreto

Reducen las vacunas infantiles recomendadas

La Organización Mundial de la Salud (OMS) acusó a la Casa Blanca de guiarse por la “influencia política” y no por la evidencia científica
jueves, 13 de agosto de 2026 · 08:34

Un drástico giro en la política sanitaria de Estados Unidos ha encendido las alarmas de la comunidad médica global.

El presidente Donald Trump firmó a comienzos de esta semana una orden ejecutiva que reduce de 18 a 11 las enfermedades contra las que el Gobierno federal recomienda vacunar a todos los niños.

El decreto, impulsado junto al secretario de Salud Robert F. Kennedy Jr., deja bajo criterios opcionales de “riesgo o decisión compartida” las vacunas contra la gripe, el Covid-19, la hepatitis A y B, el rotavirus y la meningitis.

Este cambio estructural ordena revisar el calendario federal e introduce modificaciones polémicas. Entre ellas, la recomendación de desarmar la histórica vacuna triple viral (MMR) en tres inyecciones separadas (sarampión, paperas y rubéola) y espaciar todas las citas de inmunización.

Trump justificó la medida volviendo a vincular, sin fundamentos, las vacunas con el aumento del autismo. Expertos en salud pública, como el investigador de vacunas del Hospital Infantil de Filadelfia y exasesor del Gobierno, Paul Offit, advirtieron que la decisión “no se basa en la ciencia” y que solo introducirá “caos y confusión” en medio de la peor epidemia de sarampión que vive el país en más de 30 años.

 

La respuesta de la OMS

Tras conocerse el decreto, el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, afirmó que las nuevas directrices norteamericanas “no están en consonancia con décadas de evidencia científica”.

 A través de su cuenta oficial en la red social X, el máximo responsable de la agencia sanitaria de Naciones Unidas –organismo que el Gobierno de EE. UU. abandonó formalmente este año– fue categórico al señalar el peligro de las motivaciones ideológicas en la medicina: “La política de vacunación debe estar guiada por una revisión rigurosa, independiente y transparente de la mejor evidencia científica disponible, y no por la influencia política”.

A su vez, detalló que el Gobierno de Trump ignora estudios “que muestran cuándo los niños son más vulnerables a las enfermedades, cuándo las vacunas proporcionan la mayor protección, cuántas dosis son necesarias y qué vacunas pueden administrarse juntas de forma segura”.

“Retrasar las vacunas o separar innecesariamente las dosis no hace que la vacunación sea más segura, y puede dejar a los niños desprotegidos”, advirtió Tedros, quien concluyó recordando que todo padre busca proteger a sus hijos y que las vacunas “siguen siendo una de las herramientas más eficaces de la historia para prevenir enfermedades mortales”.