ALERTA AMBIENTAL EN LAS COSTAS DE OMÁN

El petrolero ruso continúa derramando crudo

jueves, 13 de agosto de 2026 · 08:28

Un petrolero sin propietario activo, sin bandera reconocida y sin seguro verificable derrama crudo ruso desde hace semanas frente a las costas de Omán. La mancha contaminante ya cubre unos 390 kilómetros cuadrados dentro de una zona marina protegida y continúa expandiéndose a una velocidad que alarma a los organismos internacionales y a los grupos ambientales.

El Caroline Bezengi, un barco de 274 metros, transportaba aproximadamente 800.000 barriles de crudo ruso bajo sanciones internacionales cuando encalló el pasado 30 de junio cerca de las islas Hallaniyat, frente a la gobernación meridional de Dhofar, un área que forma parte de una reserva natural marina.

 

Descontrol en el mar

Según informó la agencia de noticias Reuters, la tripulación reportó las primeras dificultades el 8 de junio frente al puerto yemení de Mukalla y fuentes de seguridad marítima indicaron que las evaluaciones preliminares apuntan a una explosión a bordo, aunque la causa exacta del daño aún no ha sido aclarada.

El seguimiento oficial recogido por Oman Daily indicó que la extensión de la contaminación alcanzó los 449 kilómetros a lo largo de su trayectoria. Mientras que los modelos ambientales prevén un desplazamiento de 121 kilómetros adicionales en las próximas horas debido al impacto de los vientos y las corrientes.

Las partes más densas del crudo se dirigen hacia Ras Madrakah, una zona crítica que alberga arrecifes de coral y áreas de anidación de tortugas marinas.

Haneen Keskes, responsable de campañas políticas de Greenpeace para Medio Oriente y Norte de África, describió el escenario mencionando: “Llevamos semanas con un petrolero dañado que transporta una carga muy sustancial de crudo, varado en un área marina protegida, y ahora pierde petróleo al mar a un ritmo exponencial”.

 

Cadena de responsabilidades

Lo que complica el panorama es que el buque tiene sus eslabones de responsabilidad legal cortados: perdió su registro en Camerún a finales de mayo y la Organización Marítima Internacional (OMI) lo lista con bandera desconocida; la empresa dueña tiene sede en Shanghái, pero no responde a los requerimientos del Gobierno omaní; y no existe constancia de que el buque cuente con cobertura de ningún club de protección e indemnización reconocido.

Esta situación deja al Gobierno de Omán ante la posibilidad de tener que costear en solitario las millonarias tareas de contención y limpieza. Asimismo, aunque las autoridades locales afirman que las plantas desalinizadoras y los proyectos pesqueros de la zona están fuera de peligro, las imágenes satelitales confirman que el derrame sigue creciendo.

El incidente marítimo coincide con un momento de tensión diplomática donde el presidente ruso, Vladímir Putin, aprovechó una visita oficial a un crucero portamisiles en la isla de Sajalín para advertir que Moscú responderá de forma “simétrica” si los gobiernos europeos confiscan buques mercantes rusos.

El mandatario calificó las retenciones de barcos por parte de la Unión Europea como actos de “piratería y saqueo”, mientras que los mandos de la Flota del Pacífico de Rusia aseguraron contar con los medios necesarios para detener buques de “países inamistosos” en cualquier mar del mundo.