ORGANIZACIONES CRIMINALES

Tensión entre Brasil y Estados Unidos

miércoles, 8 de julio de 2026 · 08:30

El Gobierno de Brasil expresó formalmente su preocupación ante la decisión unilateral de Estados Unidos de catalogar a las organizaciones delictivas brasileñas Primer Comando de la Capital (PCC) y Comando Vermelho (CV) como Grupos Terroristas Extranjeros (FTO), alertando que esta medida representa un riesgo directo para la soberanía nacional y abre la puerta a graves consecuencias jurídicas y tácticas extraterritoriales.

La advertencia quedó plasmada en un documento enviado por el ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Mauro Vieira, a la Cámara de Diputados, en respuesta a un pedido de informes del legislador Evair de Melo sobre las recientes acciones de la administración de Donald Trump (foto).

 

El peligro de una intervención militar

El ministro precisó que “la designación puede servir para que autoridades estadounidenses apliquen medidas administrativas y judiciales de carácter unilateral y extraterritorial contra personas, empresas u organizaciones brasileñas, incluso aquellas sin vínculos directos con Estados Unidos”, afectando los ámbitos financiero, migratorio y penal.

 “Existe la posibilidad del uso de la fuerza militar de Estados Unidos en territorio brasileño”, sentenció el diplomático, revelando además que Washington omitió comunicar formalmente la designación al gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva. El Departamento de Estado incluyó a ambas bandas criminales en su lista negra en junio, y la semana pasada la Casa Blanca ya anunció las primeras sanciones económicas derivadas de esa resolución.

 

Ofensiva comercial y el factor Bolsonaro

En paralelo a la disputa de seguridad, el Gobierno brasileño rechazó de manera tajante una nueva ofensiva comercial de Estados Unidos, que busca imponer un arancel adicional del 12,5% a los productos brasileños bajo la acusación de que el país sudamericano no combate eficazmente el trabajo análogo a la esclavitud. “Brasil sostiene respetuosamente que tales conclusiones no encuentran respaldo en los antecedentes del proceso y son factualmente incorrectas”, afirmó Vieira en la carta divulgada por el Ministerio.

Asimismo, el país calificó la investigación de “arbitraria” e “incorrecta”, recordando además que desde 2007 Washington acumula un superávit comercial a su favor de más de 400.000 millones de dólares.

Esta fricción comercial tiene un fuerte trasfondo político. El año pasado, la administración Trump ya había aplicado un gravamen del 50% a las importaciones brasileñas como represalia política frente al proceso judicial que condenó al expresidente Jair Bolsonaro a 27 años y tres meses de prisión por intento de golpe de Estado. Aquella penalización rigió durante cuatro meses antes de ser destrabada por negociaciones.