OLA DE CALOR EN FRANCIA
Al menos 2.025 muertes más de las previstas
Según datos provisionales facilitados por la ministra de Sanidad, Stéphanie Rist, en una entrevista para TF1, Francia registró al menos 2.025 muertes más de las previstas durante la ola de calor de junio. Esta cifra, no refiere al número total de fallecimientos, sino al exceso sobre lo esperado para ese período.
“Hubo alrededor de 2.025 fallecimientos adicionales durante la semana del 22 al 28 de junio en comparación con la semana anterior”, indicó la funcionaria. A su vez, aclaró que el balance final “con toda probabilidad será mayor”, ya que el reporte actual solo incluye las muertes comunicadas mediante certificados electrónicos, que representan en torno al 60% del total.
De acuerdo con la agencia nacional de salud, Santé Publique France, este exceso de mortalidad supone un aumento del 29,1% respecto a la semana previa. El impacto geográfico fue especialmente severo en la región de París, que experimentó un repunte del 62% en la mortalidad durante los 10 días que duró la ola de calor, coincidiendo con tres de las jornadas más calurosas jamás registradas en la capital francesa. Un incremento de igual magnitud se detectó en la zona de Pays de la Loire.
Fallecimientos en hogares
“Lo más importante es que, entre esos 2.025 fallecidos, hay un aumento del 91% en muertes en domicilios respecto a la semana anterior”, señaló Rist, remarcando la vulnerabilidad de las personas que viven por su cuenta o en situación de aislamiento durante estos escenarios climáticos extremos.
Registros históricos
El impacto de este episodio reavivó los temores de la histórica ola de calor de 2003 cuando se contabilizaron unas 15.000 muertes en el país. No obstante, la ministra expresó que las consecuencias actuales han sido menos graves y que “probablemente no sea comparable” a aquella tragedia, mientras que desde el sistema público hospitalario estiman que la mortalidad total se situará por debajo de 2003, pero por encima de los 5.700 fallecimientos del año pasado.
Por su parte, el primer ministro francés desmintió los reclamos del grupo de los Ecologistas, quienes alegaban que la ola de calor podría haber provocado hasta 10.000 muertes en el territorio.
El país afronta ahora la posibilidad de un nuevo repunte térmico, tras varias semanas con máximas que superaron los 40 grados, en un contexto donde los expertos advierten que estos fenómenos serán “cada vez más habituales” debido al cambio climático.
