España - Hay al menos 12 personas fallecidas
Incendio trágico
Algunas de las víctimas fatales huían de las llamas en sus vehículos. Estiman que tardarán varios días antes de apagar el fuegoEl incendio forestal que comenzó el jueves último en el pequeño pueblo de Los Gallardos, en Almería, dejó un trágico balance que ya lo ha convertido en el fuego más mortífero de la historia de Andalucía, al menos desde que se tienen datos.
Según la última actualización que se tenía ayer en el Puesto de Mando situado en la población vecina de Turre, junto al parque de los bomberos, al menos 12 personas perdieron la vida al tratar de huir de las llamas. Además, otras ocho resultaron heridas, cuatro de ellas graves, y fueron hospitalizadas en Sevilla.
Lo que más preocupa, según el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla (que ayer suspendió el acto de toma de posesión de su nuevo Gobierno y se trasladó hasta el lugar), es que hay 23 personas que todavía no han sido localizadas. “Es una tragedia mayúscula, una desgracia y un horror”, aseguró el líder andaluz que, no obstante, quiso incidir en que esta veintena de desaparecidos no significa que vayan a ser nuevas víctimas mortales. “Queremos confiar en que puedan aparecer y que el número de fallecidos no se incremente”, señaló.
Moreno Bonilla definió el fuego, visible casi desde Almería capital, a una hora, como “uno de los más rápidos y complejos de los últimos años”.
Según indicó, la principal hipótesis es que el incendio comenzó junto al kilómetro 511 de la N-340A, cuando un cable del tendido eléctrico cayó entre dos postes y prendió la vegetación.
Además, el viento que sopló el jueves por la noche en la zona llegó a 70 kilómetros por hora, lo que provocó que las llamas se propagaran con gran rapidez y avanzaran “15 kilómetros en apenas dos horas”; también, empujadas por la masa forestal seca que sobresale en la zona: “Es una auténtica bomba de relojería”.
La información disponible señalaba que más de 1.400 personas tuvieron que ser evacuadas de municipios y urbanizaciones cercanas al fuego, la mayoría de las cuales pudieron ser reubicadas en casas de familiares, si bien dos centenares fueron realojadas en albergues de Lubrín, Garrucha y Antas.
Respecto a la docena de fallecidos, el Instituto de Medicina Legal de Almería recibió todos los cuerpos y, pese a que las respectivas autopsias no pudieron concretar la identidad, la edad ni el sexo de las víctimas, las primeras hipótesis son que la mayoría de ellas serían extranjeras.
Según comentó el consejero de Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz Cabello, también presente en el Puesto de Mando, los fallecidos fueron hallados en dos escenarios distintos. Cuatro de ellos viajaban en un auto cuando fueron atrapados por el fuego y serían ciudadanos británicos. El segundo grupo estaba formado por nueve personas que trataban de salir del incendio y, aunque dos consiguieron salvar la vida, las otras siete murieron atrapadas por las llamas cuando intentaban huir por su propio pie. Una sería de nacionalidad española y el resto, supuestamente, ciudadanos británicos o belgas. Luego se reportó otro fallecimiento.
