CHILE - PERÚ
Estructuras de 16 toneladas en la frontera para frenar el contrabando
El Gobierno de Chile comenzó la instalación de tetrápodos de hormigón armado de 16 toneladas en puntos críticos de la frontera con Perú, específicamente en la región de Arica y Parinacota. Las estructuras, que miden casi 3 metros de alto y fueron donadas por el Puerto de Arica, se colocaron en pasos no habilitados para impedir el flujo vehicular ilegal, especialmente durante la noche, cuando el crimen organizado y los contrabandistas evaden los controles formales.
La iniciativa forma parte del Plan Escudo Fronterizo, impulsado por el presidente José Antonio Kast (foto), y se suma a la construcción de una zanja de seguridad en el norte chileno, que ya supera los 30 kilómetros de extensión en su primera etapa y proyecta alcanzar los 500 kilómetros antes de que termine el año 2026. Debido a su enorme peso y volumen, estas defensas terrestres resultan prácticamente imposibles de remover sin el uso de maquinaria pesada.
El despliegue operativo coincide con la presentación de dos proyectos de ley enviados por el Ejecutivo chileno para reforzar el control migratorio. El primero busca ampliar el plazo de retención administrativa de migrantes irregulares con orden de expulsión (llevándolo de los 5 días actuales a un máximo de 60, prorrogable hasta 180 días con revisión judicial) para garantizar de forma efectiva su salida del país.
La segunda iniciativa apunta a tipificar como delito el traslado interno de personas en situación irregular dentro del territorio chileno, cerrando un vacío legal que, según el gobierno, las redes del crimen organizado han aprovechado. Desde el Congreso, las autoridades parlamentarias comprometieron una tramitación rápida para ambas reformas, mientras que en la zona fronteriza la Policía Nacional del Perú mantiene campamentos de vigilancia frente a las nuevas barreras de hormigón.
