Lo anunció el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva
Reactivan las perforaciones petroleras en el Amazonas
Tras casi una década, Petrobras invertirá 500 millones de dólares para abrir 22 nuevos pozos en el campo de UrucuEl presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y la petrolera estatal Petrobras anunciaron el reinicio de las perforaciones petroleras en la Amazonía, la principal reserva terrestre de hidrocarburos del país.
La decisión generó una fuerte controversia y cosechó críticas debido a que contradice el discurso ecologista que el mandatario de izquierda sostiene a nivel internacional.
Si bien Lula da Silva argumenta de forma global que el mundo debe abandonar los combustibles fósiles para frenar el cambio climático, su administración sostiene que Brasil necesita explotar estos recursos para financiar la transición energética y sostener el crecimiento económico.
Durante un acto en el estado de Amazonas, el mandatario justificó la medida afirmando que el desarrollo económico es indispensable para mejorar las condiciones de vida de la población. “Queremos vivir bien, trabajar bien, estudiar bien, y solo tendremos eso si la economía crece”, mencionó.
En el corazón de la selva
El plan de reactivación contempla un desembolso por parte de Petrobras de cerca de 2.500 millones de reales (aproximadamente, 500 millones de dólares) destinados a la perforación de 22 nuevos pozos en el yacimiento de Urucu. Este campo, ubicado en medio de la mayor selva tropical del planeta, lleva casi diez años sin registrar aperturas de nuevos pozos.
Urucu representa la mayor reserva terrestre de petróleo y gas de Brasil, un país que extrae el 95% de su producción de yacimientos marítimos (offshore). La producción de gas de este complejo reviste un carácter estratégico: el año pasado representó casi el 8% del total nacional y resulta fundamental para el abastecimiento energético del norte brasileño, la región con mayores índices de pobreza del país.
Tensiones y escenario electoral
El anuncio se produce en un contexto de contradicciones ambientales para el Gobierno, que el año pasado fue anfitrión de la conferencia climática COP30 de la ONU en Belém. En dicha cumbre, Lula instó a las potencias mundiales a presentar planes para la salida de los combustibles fósiles, aunque su propia gestión incumplió el compromiso de entregar su hoja de ruta en febrero de este año. En paralelo, el Ejecutivo también promueve un megaproyecto de exploración petrolera marítima en el Margen Ecuatorial, cercano a las costas amazónicas.
Desde el ámbito civil, la red de ONG Observatorio do Clima expresó su preocupación por el impacto ambiental en la región. Suely Araujo, referente de la organización, señaló que lo ideal sería declarar a la Amazonía libre de explotación de gas y petróleo, o al menos evitar la apertura de nuevas fronteras extractivas para frenar la degradación.
La medida se conoce en la antesala del escenario electoral de octubre, mes en el que Lula da Silva buscará su reelección para un cuarto mandato presidencial frente al precandidato de la derecha, el senador Flávio Bolsonaro.
