CONGRESO DE BOLIVIA
Debaten una participación de las Fuerzas Armadas
La crisis política y social en Bolivia se profundizó ayer con el registro de 63 bloqueos de rutas en todo el territorio nacional, en el marco de las protestas que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Ante este escenario de parálisis, el Congreso debate un proyecto de ley para eliminar las restricciones vigentes a la intervención de las Fuerzas Armadas en conflictos internos y facilitar la declaración de un estado de excepción.
La protesta, que ingresó en su tercera semana, mantiene en una situación crítica de desabastecimiento de combustible, alimentos y medicinas a los principales centros urbanos. La ciudad de La Paz encabeza los cortes, con 20 puntos de bloqueo, seguida por Oruro, con 17, y Cochabamba, con 14. Esta falta de suministro de productos de primera necesidad provocó incrementos drásticos en los precios, que en muchos casos se triplicaron desde el inicio de las movilizaciones lideradas por la Central Obrera Boliviana (COB), campesinos, organizaciones indígenas y simpatizantes del expresidente Evo Morales.
Debate legislativo virtual
En este contexto, la Cámara de Diputados convocó a una sesión virtual para tratar la derogación de la Ley de Estado de Excepción aprobada en octubre de 2020. Dicha norma, sancionada tras la crisis política de 2019, limita el accionar militar y establece que las Fuerzas Armadas solo pueden actuar si la Policía boliviana se ve superada en el control del orden público.
El diputado Carlos Alarcón, de la alianza Unidad y promotor del proyecto, explicó que la sesión se realiza a distancia por razones de seguridad, ante posibles protestas en el edificio del Parlamento y debido a las dificultades físicas que tienen varios legisladores para trasladarse hacia La Paz. El parlamentario señaló que existe la posibilidad de alcanzar una amplia mayoría para anular la ley de 2020, removiendo así el principal obstáculo legal para que el Ejecutivo pueda decretar el estado de excepción y ordenar el despliegue militar con el fin de liberar los corredores viales.
Actualmente, miles de vehículos de carga pesada permanecen varados en las rutas nacionales y en los corredores internacionales que conectan con los puertos de Chile y Perú, interrumpiendo el comercio exterior y agravando la situación económica interna de las regiones afectadas.
