Crisis política y social en Bolivia
Rodrigo Paz anunció una reducción de salario para él y sus ministros
En un intento por descomprimir una ola de conflictos sociales que exigen su renuncia, el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz (foto), anunció la reducción del 50% de su salario y el de todo su gabinete de ministros. La medida, informada durante un acto cívico en Sucre, busca dar una señal frente a las protestas que denuncian privilegios gubernamentales, dejando el sueldo presidencial en 1.200 dólares (unos 12.000 bolivianos), una de las cifras más bajas de la región.
Aunque el recorte salarial formaba parte del pliego original de 16 demandas de la Central Obrera Boliviana (COB), el principal ente sindical endureció su postura con el correr de los días. Ahora, la COB dejó de lado los reclamos sectoriales para alinearse con la Federación de Campesinos de La Paz, el movimiento indígena Ponchos Rojos y sectores adherentes al expresidente Evo Morales, exigiendo de forma unánime la dimisión del mandatario.
Un país cercado y sin diálogo a la vista
Bolivia arrastra casi tres semanas de conflictos que ya se extendieron a seis de los nueve departamentos del país, registrándose más de 55 puntos de bloqueo, que mantienen cercada a la sede de gobierno en La Paz. Desde su bastión en Cochabamba, Morales presionó públicamente al Ejecutivo al afirmar que los únicos caminos posibles son “una decisión suicida, militarizar, o (...) la pacificación, transición, y elección en 90 días”. “Para que no haya muertos, para que no haya heridos, la pacificación pasa por su renuncia y que un presidente de transición convoque a comicios en ese plazo”, agregó.
Por su parte, los sectores movilizados justifican el descontento acusando al actual mandatario de "abrazarse con la oligarquía boliviana". Pese al complejo escenario y a reconocer que existen reclamos legítimos conviviendo con movimientos de “sedición” que buscan desestabilizar al país, el Gobierno nacional trazó una línea clara para cualquier instancia de negociación: no dialogará con aquellos sectores que desconozcan el mandato popular expresado en las urnas.
