Permite ciertas transacciones financieras
EE.UU. levanta sanciones al Banco de Venezuela
Podrán operar con dólares y reinsertarse en el sistema financiero global para estabilizar la gestión interina de Delcy RodríguezEl Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció este martes una flexibilización significativa de las sanciones impuesta a Venezuela desde 2017. A través de dos nuevas licencias firmadas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), se autoriza a bancos estadounidenses y procesadores de pagos a prestar servicios esenciales a cuatro instituciones clave: el Banco Central de Venezuela (BCV), el Banco de Venezuela, el Banco Digital de los Trabajadores y el Banco del Tesoro.
La medida tiene un alcance práctico inmediato, permitiendo transferencias bancarias, cambio de divisas, servicios de tarjetas y operaciones de nómina. Este alivio financiero era uno de los reclamos centrales del nuevo Gobierno venezolano, encabezado por Delcy Rodríguez (foto), para abordar la gestión ordinaria del Estado y destrabar las transferencias internacionales que permanecían bloqueadas bajo el régimen punitivo que Washington aplicó contra el chavismo durante la última década.
Retiro de sanciones individuales
De forma paralela a la apertura institucional, la administración de Donald Trump excluyó de la lista negra de OFAC a Reinaldo Muñoz, quien se desempeñó como procurador general de Venezuela y vicepresidente durante el mandato de Nicolás Maduro. Muñoz renunció a su cargo hace pocas semanas, tras 10 años en la función pública.
No obstante, el documento del Tesoro aclara que las sanciones contra otros altos funcionarios señalados por corrupción o narcotráfico permanecen intactas, manteniendo un mecanismo de presión selectiva sobre el entorno del expresidente capturado en enero.
Incentivos para la inversión estadounidense
La normalización de las relaciones responde también a un creciente interés de corporaciones estadounidenses por retornar al mercado venezolano. El Tesoro, bajo la dirección de Scott Bessent, aplica una estrategia de “el palo y la zanahoria”: mientras Venezuela incrementa sus envíos de crudo a EE. UU. y realiza reformas para revertir las nacionalizaciones de la era chavista, Washington otorga licencias que brindan seguridad jurídica a los inversores.
Aunque el anuncio fue recibido con optimismo en Caracas, las licencias no suponen un levantamiento total del bloqueo y el documento advierte que cualquier transacción no contemplada expresamente sigue prohibida.
