Elecciones presidenciales en Perú

Más de 60 mil no pudieron votar

Perú atravesó ayer una jornada electoral crítica bajo un escenario de fuerte incertidumbre política y fallas operativas de alcance masivo. La Oficina Nacional de Procesos Electorales confirmó que un total de 63.300 electores no pudieron ejercer su derecho al voto debido a que el organismo no logró entregar material electoral en 15 locales de votación de Lima, lo que derivó en la falta de instalación de 211 mesas de sufragio. Ante esta situación, el jefe de la entidad anunció el inicio de trámites administrativos para exonerar de multas a los ciudadanos afectados, mientras que a nivel nacional se reportó la instalación del 99,8 % de las mesas previstas. Debido a la desorganización inicial, el cierre de los locales debió extenderse hasta las 18, hora local.

Estos comicios se desarrollan en un contexto de alta volatilidad tras la reciente destitución de José Jerí, quien protagonizó uno de los mandatos más breves de la historia peruana al asumir el cargo el 10 de octubre de 2025 y ser apartado el 17 de febrero pasado, en el marco del escándalo “Chifagate”, tras la difusión de imágenes de una reunión privada con un empresario chino vinculado al Estado. Actualmente, el exmandatario se encuentra bajo investigación por presunto tráfico de influencias. Tras su salida, José María Balcázar lidera interinamente el Ejecutivo hasta el próximo 28 de julio, fecha en la que asumirá el presidente electo para intentar normalizar un país que ha tenido siete mandatarios en los últimos diez años.

La fragmentación política se manifestó en una oferta electoral récord, con más de 30 fórmulas presidenciales, lo que posiciona a este proceso como uno de los de mayor número de candidatos en la historia reciente de la región. Además de elegir presidente y dos vicepresidentes, la ciudadanía votó para renovar 60 bancas en el Senado, 130 en la Cámara de Diputados y 5 representantes titulares ante el Parlamento Andino. El país aguarda con expectativa los resultados oficiales para determinar si el nuevo Gobierno podrá alcanzar la estabilidad institucional que no se logra desde el período de Ollanta Humala, el último presidente en completar su mandato en tiempo y forma.