Fracaso de las negociaciones

Irán afirma tener “el control total” de Ormuz

Trump ordenó interceptar buques luego de 25 horas de diálogo en Pakistán; Teherán respondió advirtiendo un “torbellino mortal” para las fuerzas internacionales

La tensión militar y diplomática entre Irán y Estados Unidos alcanzó un nuevo punto crítico tras el colapso de las negociaciones de paz en Islamabad, Pakistán. El Ministerio de Relaciones Exteriores iraní y la administración estadounidense confirmaron que, tras una ronda de 24 horas de diálogo durante el fin de semana, no se logró un acuerdo debido a profundas divergencias en algunos puntos claves, lo que derivó en un endurecimiento inmediato de las posturas de ambos países.

 

La orden de bloqueo de Washington

Tras el cierre de las conversaciones, el presidente Donald Trump anunció a través de sus redes sociales un bloqueo naval en el estrecho de Ormuz a partir de hoy.

En su cuenta de Truth Social, el mandatario informó que la Marina estadounidense interceptará a todos los barcos que hayan pagado peaje a Irán en el estrecho de Ormuz y que cualquier embarcación iraní que dispare contra buques de su país o civiles “será enviada al infierno”.

A su vez, Trump calificó el dominio iraní del paso como una “extorsión mundial” y consideró que “los líderes de los países, especialmente de Estados Unidos, jamás serán extorsionados”. “La Marina de los Estados Unidos comenzará de inmediato el proceso de bloquear cualquier barco”, destacó, reafirmando que su país no aceptará condiciones impuestas por Teherán sobre esta ruta comercial estratégica.

 

La respuesta de Teherán

Por su parte, la Guardia Revolucionaria de Irán elevó la apuesta al declarar que sus fuerzas ejercen un “control total” sobre el estrecho. A través de un comunicado del mando naval, la cúpula militar iraní calificó la presencia de los Estados Unidos como una provocación y advirtió que “el enemigo quedará atrapado en un torbellino mortal si da un paso en falso”.

El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, confirmó que la ronda en Islamabad fue la más extensa del último año, desarrollándose en un clima de “sospecha y desconfianza”, tras 40 días de combates previos. Baghaei detalló que las negociaciones se complicaron por la inclusión de nuevos temas, como la cuestión nuclear, las reparaciones de guerra y el levantamiento de sanciones.

 

Incertidumbre internacional

A pesar del alto el fuego alcanzado días atrás entre Irán, Estados Unidos e Israel, el fracaso diplomático en la capital pakistaní ha dejado las vías de resolución formalmente cerradas. Mientras Washington busca asfixiar económicamente al régimen persa mediante la interceptación de naves y el control del tráfico, Irán apuesta a su ventaja geográfica en la ruta por la que circula gran parte del petróleo mundial.

El éxito de cualquier futuro proceso diplomático depende, según el portavoz Baghaei, de que Estados Unidos reconozca los derechos legítimos de Irán y desista de lo que calificó como “exigencias excesivas”. No obstante, la retórica militar en el terreno deja actualmente poco margen para el retorno inmediato a la mesa de diálogo.