Guerra en Medio Oriente - “Ganamos de cualquier manera”, afirmó
A Trump le “da igual” un posible acuerdo con Irán
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump (foto), metió presión a las negociaciones que se desarrollaron ayer en Islamabad entre su vicepresidente, James Vance, y la delegación iraní encabezada por el titular del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf. “Si llegamos o no a un acuerdo, me da igual. La razón es porque hemos ganado”, afirmó el mandatario norteamericano.
Trump fue más lejos en sus declaraciones y vinculó el resultado del diálogo con los logros militares previos: “Estamos en negociaciones muy profundas con Irán. Ganamos de cualquier manera. Los hemos derrotado militarmente”, sostuvo.
Las delegaciones de EE.UU. e Irán se reunieron en Pakistán para iniciar un proceso de diálogo orientado a poner fin a la guerra en Medio Oriente, desatada el pasado 28 de enero luego de un bombardeo israelí-estadounidense que dio muerte al exlíder supremo del régimen iraní, Ali Khamenei.
Vance fijó “límites”
Antes de partir hacia Islamabad, Vance también fijó los límites de la negociación: “Si los iraníes están dispuestos a negociar de buena fe, nosotros, desde luego, estamos dispuestos a extender la mano abierta. Si van a intentar jugárnosla, entonces verán que el equipo negociador no será muy receptivo”, advirtió desde la Base Conjunta Andrews.
La postura de Trump contrasta con la tensión que rodea el proceso diplomático.
El presidente amenazó con reanudar los bombardeos en caso de fracaso de las conversaciones: “Estamos cargando los barcos con las mejores municiones y las mejores armas jamás fabricadas, incluso mejores que las que usábamos antes, con las que los hicimos pedazos”, declaró en una entrevista con el New York Post.
Asimismo, precisó cuál es el eje central de cualquier acuerdo para Washington: “Nada de arma nuclear; eso es el 99%” de la negociación.
La desconfianza de Irán
Desde el lado iraní, el clima fue de cautela. Al arribar a Islamabad al frente de una delegación de más de 70 personas, Ghalibaf marcó distancia desde el primer momento.
“Tenemos buenas intenciones, pero no confiamos. Nuestra experiencia negociando con los estadounidenses siempre se ha caracterizado por el fracaso y las promesas incumplidas”, declaró a la televisión estatal de su país.
Irán insistió, además, en que la tregua en Líbano y la descongelación de sus activos son condiciones previas para avanzar en las conversaciones, exigencias que hasta el momento no se habían cumplido.
El anfitrión de las conversaciones, el primer ministro paquistaní Shehbaz Sharif, reconoció la complejidad del proceso: “Se ha anunciado un alto al fuego temporal, pero ahora nos espera una etapa mucho más difícil: la de lograr un alto el fuego duradero, la de resolver cuestiones complejas mediante negociaciones”, advirtió.
Vance, por su parte, calificó la tregua vigente de “frágil” y señaló que dentro del propio gobierno iraní coexisten sectores dispuestos a sentarse a negociar con otros que, según sus palabras, habrían estado “mintiendo” sobre los logros militares de EE.UU. y los términos del alto el fuego.
Las negociaciones en Islamabad se retoman apenas seis semanas después de la finalización de conversaciones previas en Ginebra y el inicio de los bombardeos masivos de Israel y EE.UU. sobre objetivos en Irán.
Además del vicepresidente Vance, la delegación norteamericana está integrada por Steve Witkoff, enviado especial a Medio Oriente, y Jared Kushner, yerno de Donald Trump, quienes ya participaron en rondas previas de contactos con representantes iraníes.
