Por imposición de Estados Unidos
México también dejó de enviar petróleo a Cuba
Trump intenta asfixiar a la economía de Cuba y para ello impuso que nadie le venda petróleo. Brasil se mantiene en silencio. México, en tanto, ya no provee más crudo a los cubanosDespués del secuestro de Nicolás Maduro y su esposa Cilia en Venezuela y de las permanentes amenazas a Irán para que ponga fin a las investigaciones sobre armas nucleares, ahora, todas las disposiciones del presidente estadounidense, Donald Trump, están dirigidas a asfixiar a Cuba.
Por consiguiente, se interpreta que Estados Unidos refuerza el criminal embargo a Cuba, sancionando a países y empresas que vendan, directa o indirectamente, petróleo a la isla.
¿Qué decidió México?
En tal sentido, la jefa de Estado de México, Claudia Sheinbaum (foto), si bien negó primero que esté proveyendo de crudo a la isla, ahora dejó de enviar petróleo, alineándose a la ofensiva económica impulsada por Trump.
El mandatario del imperio norteamericano apunta a aislar, mediante el bloqueo, a la totalidad de la mayor isla del Caribe para, de esta manera, causar un colapso económico en la misma y someter a su voluntad a millones de cubanos.
Ante la actitud del Gobierno azteca, el petrolero y director de Sandipetro-RJ, Leandro Lanfredi, pidió desde Río de Janeiro que todo el mundo se una para proveer de crudo a Cuba.
¿Y qué decidió Brasil?
Trump amenaza a diario a todas las empresas -por caso, Petrobras- y a todos los países productores de petróleo para cortarle las provisiones a la isla.
Hay que pensar que sin el vital recurso se verá afectada la energía, el transporte, los hospitales y las condiciones básicas de vida de toda población.
Por eso se sostiene que, actualmente, el petróleo es “un arma de guerra económica” impuesta por Estados Unidos.
De allí que Lanfredi sostiene que es fundamental romper la sumisión al imperialismo y desplegar una política de solidaridad.
Brasil cada vez produce más petróleo, aunque solo el 61% es propiedad de Petrobras, mientras que el 5% de las acciones están en manos imperiales.
Ante ello, todo parece indicar que el presidente de Brasil, Lula de Silva, no va a desafiar a Estados Unidos…, y por lo que se observa, México tampoco.
