Regulación digital
Declaran ilegal el diseño adictivo de TikTok
La Comisión Europea anunció que su investigación contra TikTok, iniciada en octubre pasado, determinó que el diseño de la plataforma, orientado a generar conductas adictivas, es ilegal según el Acta Europea de Servicios Digitales. El pronunciamiento se conoció a primera hora y se inscribe en una semana marcada por el endurecimiento del control europeo sobre las grandes plataformas tecnológicas.
Tras el envío de agentes de la Fiscalía francesa a las oficinas parisinas de X el lunes y el anuncio del presidente español Pedro Sánchez sobre reformas legales para habilitar el uso de la Justicia penal contra los propietarios de plataformas que incumplen la normativa, Bruselas cerró la semana con una decisión directa contra TikTok.
El foco en la adicción digital
La vicepresidenta de la Comisión Europea para Soberanía Tecnológica, Seguridad y Democracia, Henna Virkkunen (foto), advirtió que “la adicción a las redes sociales puede tener efectos perjudiciales en las mentes y en el desarrollo de niños y adolescentes”. Recordó, además, que la legislación europea “hace responsables a las plataformas de los efectos que pueden tener en sus usuarios” y remarcó que la Unión Europea aplica sus normas “para proteger a nuestros niños y a nuestros ciudadanos en línea”.
Según el análisis, el diseño de TikTok incorpora mecanismos como el desplazamiento infinito, la reproducción automática de videos, notificaciones constantes y un sistema de recomendaciones “altamente personalizado” que incumple la normativa europea. La Comisión sostiene que la plataforma no ofrece herramientas eficaces para gestionar estos elementos, que pueden afectar el bienestar físico y mental de los usuarios, incluidos menores y adultos vulnerables.
El informe señala que, al “recompensar” de forma continua a los usuarios con nuevo contenido, la aplicación fomenta la urgencia de seguir navegando y coloca al cerebro en un “modo piloto automático”. La evidencia científica citada por Bruselas indica que este funcionamiento puede derivar en comportamientos compulsivos y una reducción del autocontrol.
La Comisión Europea considera que TikTok podría haber aplicado medidas “razonables, proporcionadas y eficaces” para mitigar estos riesgos, pero asegura que no lo hizo. Incluso cuestiona la eficacia de las herramientas de control del tiempo de pantalla y del control parental, que, según el organismo, no reducen de manera significativa los efectos del diseño adictivo. Además, acusa a la empresa de ofrecer controles parentales difíciles de configurar, lo que desincentiva su uso.
Cambios exigidos y una multa en camino
Por el momento, Bruselas no impuso una multa, pero abrió esa posibilidad. En primer lugar, exige a la compañía una modificación integral del diseño de la plataforma, incluyendo la desactivación de funciones claves como el scroll infinito, la implementación de límites efectivos al tiempo de uso, también durante la noche, y cambios en el sistema de recomendación de contenidos.
TikTok podrá presentar alegaciones, aunque la Comisión avanzará con el procedimiento y ya elevó la consulta al Comité Europeo de Servicios Digitales, integrado por los gobiernos de los Estados miembros. Si el comité respalda la investigación, como ocurre habitualmente, Bruselas podría aplicar una multa de hasta el 6% del volumen de negocios anual global de la empresa.
Con datos de 2025, cuando TikTok preveía ingresos por 186 mil millones de dólares, una cifra que Bloomberg estimó por debajo del resultado final, que superaría los 200 mil millones, la penalización podría alcanzar los 12 mil millones de dólares.
Las investigaciones de la Comisión Europea contra TikTok comenzaron el 19 de febrero de 2024 y ya incluían el análisis del riesgo de que los menores accedan a experiencias inadecuadas para su edad, la veracidad de la declaración de edad de los usuarios y las obligaciones de las plataformas de garantizar altos estándares de seguridad, privacidad y protección infantil.
En paralelo al proceso europeo, TikTok, junto a Meta y Snapchat, también fue llevado a juicio en Estados Unidos, donde cuestionaron a la empresa por sus prácticas y su impacto en los menores.
