En Estados Unidos

Redes sociales van a juicio acusadas de generar adicción

Meta, TikTok y Snapchat argumentan que “no existen pruebas concluyentes sobre el impacto directo en la salud mental”
jueves, 5 de febrero de 2026 · 09:06

En un hecho sin precedentes para la industria digital, el Tribunal Superior de California en Los Ángeles inició la selección del jurado para el juicio contra Meta, TikTok y Snapchat.

Estas compañías enfrentan acusaciones de haber diseñado productos deliberadamente adictivos dirigidos a menores.

 

El caso de K.G.M.: el rostro de la demanda

El proceso central que dio origen a este litigio tiene como protagonista a K.G.M., una joven californiana que comenzó a utilizar redes sociales a los 8 años. Según la denuncia, la interacción temprana con plataformas como Instagram, TikTok y Snapchat derivó en una adicción severa.

Sus abogados sostienen que herramientas de diseño como el “scroll” infinito y los algoritmos de recomendación fomentaron un uso compulsivo que resultó en cuadros de depresión, ansiedad y pensamientos suicidas.

La demanda argumenta además, que estos efectos no son accidentales, sino el resultado de estrategias empresariales orientadas a maximizar el tiempo de uso e interacción.

“Este es el punto cero de nuestra lucha contra las redes sociales, donde la sociedad establecerá nuevas expectativas y estándares sobre cómo las empresas de redes sociales pueden tratar a nuestros niños”, indicó Joseph VanZandt, uno de los abogados principales del caso.

El equipo legal de K.G.M. busca no solo una compensación económica, sino también la imposición de cambios obligatorios en el diseño de las plataformas para reducir los perjuicios a los usuarios más jóvenes.

 

Una estrategia similar a la lucha contra el tabaco

La ofensiva legal, que incluye miles de demandas de adolescentes y distritos escolares, utiliza una estrategia inspirada en los juicios contra las tabacaleras de los años 90, ya que los demandantes califican a las redes sociales como un “producto defectuoso”, comparando su potencial adictivo y los daños que ocasionan a la salud mental de los jóvenes con el del cigarrillo o el alcohol.

Entre las tácticas señaladas están el algoritmo de recomendaciones, la reproducción automática de videos y los filtros de belleza que, según la parte acusadora, promueven comparaciones perjudiciales y dismorfia corporal.

 

La defensa de las “Big Tech”

Por su parte, las empresas rechazan las acusaciones alegando que “no existe evidencia científica concluyente sobre la adicción a sus plataformas”.  Por otro lado, se amparan en la ley federal que las protege de ser responsables por el contenido publicado por terceros.

Meta, en particular, sostiene que el litigio simplifica un problema de salud mental complejo que involucra factores académicos y socioeconómicos.

En el caso de Snapchat, la compañía alcanzó un acuerdo extrajudicial con K.G.M. días antes del inicio del juicio, aunque permanece implicada en otros procesos similares.

 

Contexto global y regulación

Mientras el juicio avanza en los Tribunales estadounidenses, el panorama internacional muestra una tendencia hacia una regulación más estricta.

Países como Francia establecieron los 15 años como edad mínima para el acceso a redes sociales, mientras que Australia implementó bloqueos para menores de 16 años.

En Estados Unidos, aunque diversos estados intentaron promulgar normativas de protección a menores, muchas de estas leyes fueron bloqueadas judicialmente por las empresas bajo el argumento de la protección a la libertad de expresión.