El presidente Trump dio un largo y polémico discurso del Estado de la Unión

Entre autoelogios y cifras muy dudosas

Además, afirmó que “Estados Unidos es el país más importante sobre la faz de la tierra”, frente a un Congreso absolutamente dividido y entre aplausos y silencios incómodos
jueves, 26 de febrero de 2026 · 08:30

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ofreció en el Capitolio su discurso del Estado de la Unión, durante el cual hizo un repaso de sus 13 meses, elogió su propia gestión y afirmó que su país “está más fuerte que nunca”.

“El estado de nuestra Unión es sólido, nuestro país está ganando nuevamente”, dijo el mandatario en su intervención en la noche del martes, y añadió que heredó “una gran crisis” cuando asumió, el 20 de enero del año anterior: “Había una frontera abierta, guerras, caos, pero logramos una transformación como nunca antes”.

Advirtió que “nunca volveremos al lugar donde estábamos antes, hoy las fronteras son más seguras, los ingresos no paran de subir. La economía es pujante y la inflación está bajando. Ahora nuestros enemigos están asustados, Estados Unidos es el país más atrayente del mundo y el más importante en la faz de la Tierra”.

También dijo que “se están abriendo fábricas y se recupera el sector del petróleo gracias a nuestros aliados de Venezuela”, en referencia a la reciente incursión de las tropas estadounidenses que arrestaron al expresidente Nicolás Maduro.

En ese sentido, anunció la recepción de “más de 80 millones de barriles” de petróleo de Venezuela, país al que llamó “nuevo amigo y socio”.

“Nadie puede creer lo que está viendo”, enfatizó, antes de indicar que la producción estadounidense de crudo se vio incrementada en “más de 600.000 barriles diarios”, mientras que la de gas natural “está en su punto más alto porque cumplí mi promesa de perforar”.

 

Aranceles y más

A la vez, calificó de “desafortunada” la decisión del Tribunal Supremo de anular la mayor parte de los aranceles impuestos por Washington, al considerar que la Casa Blanca se había extralimitado al invocar la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional,  aunque le restó importancia.

Trump se autoerigió como un gran “pacificador” y se atribuyó, como ya lo había hecho, la finalización de “ocho guerras” desde su regreso a la Presidencia estadounidense, en enero de 2025, e incluyó en esa lista el conflicto en Medio Oriente, al indicar que “la guerra en Gaza se desarrolla a un nivel muy bajo; (el final) está prácticamente ahí”.

El mensaje del magnate se dio en un contexto de fuerte polarización política en Washington, con debates abiertos sobre inmigración, amenazas arancelarias, una opinión pública cada vez más pesimista sobre la economía y la tensión con Irán, entre otros puntos.

Un momento de tensión se vivió cuando fue expulsado el representante demócrata por Texas, Al Green, cuando, al comenzar el discurso de Trump, exhibió un cartel con el mensaje “las personas negras no son simios”, aludiendo al video que difundió en donde Barak Obama y su esposa Michelle salen representados como monos.