Aumenta la tensión en Medio Oriente

Trump mandó a desplegar aviones en Israel y evacúa personal en Líbano

martes, 24 de febrero de 2026 · 08:30

Estados Unidos aumentó su presencia militar en el aeropuerto Ben Gurión y evacuó a su personal diplomático en Líbano en medio de crecientes tensiones con Irán, a pocos días de la reanudación de conversaciones nucleares.

Aviones cisterna de reabastecimiento aéreo y transportes pesados C-17 Globemaster aterrizaron en las últimas 24 horas en el aeropuerto Ben Gurión, según informó la emisora pública israelí Kan y difundió la Agencia Noticias Argentinas. Imágenes mostraron las aeronaves estacionadas en las inmediaciones de Tel Aviv, la principal puerta de entrada internacional de Israel.

El incremento de activos estadounidenses forma parte de los preparativos por un posible ataque contra Irán, señaló la emisora. Washington ha reforzado su presencia regional con el envío adicional de aviones de combate, un portaaviones y recursos de apoyo, mientras que funcionarios estadounidenses mantienen que todas las opciones están sobre la mesa si la vía diplomática no logra resolver las disputas en torno a los programas nucleares y de misiles de Irán.

Irán, por su parte, ha advertido que respondería con represalias contra objetivos estadounidenses e israelíes en caso de ser atacado.

En paralelo, la Embajada de Estados Unidos en Líbano evacuó hoy a decenas de personas a través del aeropuerto de Beirut, en lo que medios locales describieron como una medida preventiva ante una posible escalada regional.

Estos movimientos ordenados por el presidente norteamericano Donald Trump se producen luego de dos rondas de conversaciones nucleares indirectas entre Estados Unidos e Irán este mes y antes de una nueva reunión programada para el jueves en Ginebra.

 

Ataque de colonos a una mezquita

Un grupo de colonos israelíes perpetraron un ataque incendiario contra la entrada de la mezquita Abu Bakr al-Siddiq, situada en la localidad de Tal, al sur de Nablus, en Cisjordania. El incidente, que causó daños materiales en la puerta y fachada exterior del lugar de culto, se suma a una serie de agresiones en la región.

Testigos presenciales relataron que las llamas se propagaron en el umbral del edificio antes de que los vecinos lograran sofocar el incendio, impidiendo su extensión al interior de la mezquita. Según los mismos testimonios, los colonos escribieron también inscripciones incendiarias y de carácter racista en las paredes de la mezquita y sus alrededores.