Brasil - Cifras definitivas

Hablan de un “Bolsonarismo fortalecido”

De cara al balotaje, Lula y Flávio Bolsonaro comenzarán a polarizar. A?pesar de los récords en empleo y la baja en desempleos, advierten sobre una “ola de la derecha”
martes, 6 de octubre de 2026 · 08:30

El próximo domingo 25 del corriente mes, Brasil volverá a las urnas para decidir quién se pone al frente del país durante los próximos cuatro años. Los candidatos son el actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva (del Partido de los Trabajadores), de izquierda y que intenta conseguir un cuarto mandato, y el senador Flávio Bolsonaro (del Partido Liberal), heredero del expresidente Jair Bolsonaro, que busca devolver a la ultraderecha al poder tras la derrota de 2022.

Con el 100 % de las urnas escrutadas, Flávio Bolsonaro obtuvo en la primera vuelta el 47,03 % de los votos, terminando por delante del presidente Lula, que consiguió el 45,2 %. Sumados, los demás candidatos no lograron ni el 8 % de los votos. En tercera posición, muy por detrás de los dos primeros, quedó Augusto Cury (Avante), con apenas el 2,89 %, reconstruyó RW.

La historia en las elecciones presidenciales brasileñas desde la redemocratización demuestra que en ningún balotaje se ha producido en la segunda ronda un vuelco de los resultados obtenidos en primera vuelta. La fuerza del bolsonarismo se ha reflejado asimismo en las disputas por el Senado y los gobiernos regionales, bañados por la ola de la derecha.

 

Cómo está Lula

De las diez elecciones presidenciales celebradas desde el retorno de la democracia, Lula fue candidato o intentó presentarse como candidato en ocho. El actual presidente de Brasil tiene 80 años, por lo que esta puede ser la última disputa presidencial con su nombre en las urnas.

A lo largo de la campaña de 2026, Lula se mantuvo en lo alto de las encuestas, pero su popularidad ha estado lejos de los niveles observados en 2010, cuando completó su segundo mandato. A partir de 2023, varios indicadores económicos de Brasil mostraron señales de mejora después del declive al final del Gobierno de Jair Bolsonaro. El país ha registrado cifras récord de empleo, con una tasa de desempleo del 5,3%, además de los niveles más bajos de pobreza y pobreza extrema desde 2012.

Pero, pese a la mejora de varios índices, entre muchos electores persiste un sentimiento negativo por el costo de vida. “El resultado muchas veces es inesperado. Nunca conseguimos todo aquello que queríamos. Confieso ante ustedes que estaba convencido de que iba a ganar las elecciones en primera vuelta”, afirmó Lula tras el resultado del domingo.

 

Maniobra

Flávio Bolsonaro, senador de 45 años que sustituyó a su padre, declarado inelegible, se lanzó inicialmente a la Presidencia en 2025, en lo que parecía una maniobra que aún dejaba opciones abiertas para otro candidato de ultraderecha. Pero lo cierto es que rápidamente tuvo éxito, al heredar buena parte del capital político de su padre, Jair Bolsonaro, por lo que finalmente se consolidó como el principal candidato a disputar la reelección de Lula. Flávio ha prometido “hacer justicia” por su padre y amnistiar a los implicados en el ataque golpista del 8 de enero de 2023.

Bolsonaro ha utilizado las críticas al costo de vida, al precio de los alimentos, a la corrupción y la situación de la seguridad pública como algunos de los temas de campaña. Pero su candidatura se ha centrado especialmente en el discurso contra Lula y su formación política, el PT, así como contra el Tribunal Supremo Federal (STF por sus siglas en portugués).  Según Flávio Bolsonaro, los ministros del SFT actúan como “agentes políticos de Lula”, y ha tratado de mezclar los escándalos de este tribunal con el presidente.

Lo cierto es que el propio Flávio se ha visto involucrado durante la campaña en el escándalo del Banco Master, especialmente después de que se revelara que el senador pidió dinero al banquero Daniel Vorcaro para financiar la película Dark Horse, sobre la vida de su padre.

Se han producido además otras situaciones de tensión, como un enfrentamiento público con la exprimera dama Michelle Bolsonaro, candidata al Senado en estas elecciones. También las gestiones de la familia Bolsonaro ante el Gobierno de Donald Trump han llevado a Flávio Bolsonaro a tener que adoptar una posición defensiva en algunos momentos.

Aun así, la sucesión de turbulencias no ha sido suficiente para hacer que Flávio perdiera fuerza, ni siquiera en la recta final de la campaña. Con el peso del apellido, Flávio también ha neutralizado a rivales de derechas que se presentaron como alternativas en las elecciones.

“Estoy muy feliz con la posibilidad real de que, dentro de tres semanas, se decrete el fin de la era del PT”, dijo Flávio después de conocerse el resultado de la primera vuelta.

Además de terminar por delante en la primera vuelta presidencial, el bolsonarismo, junto con sus aliados de derechas, también mostró fuerza en las elecciones legislativas y en las disputas por los gobiernos estatales.

El PL de Flávio Bolsonaro consiguió conquistar cinco gobiernos estatales este mismo domingo –Paraná, Rio Grande do Sul, Santa Catarina, Rondonia y Roraima– y todavía tiene posibilidades de conseguir un sexto, el de Río de Janeiro, dependiendo de cómo la Justicia Electoral gestione los votos de una candidatura impugnada que quedó en tercer lugar.