La petrolera Rockhopper ratificó que la producción de crudo comenzará en 2028

Reino Unido rechazó el arbitraje por Malvinas

La ministra Uma Kumaran cuestionó la decisión de la Argentina y advirtió que “plantea interrogantes” sobre su confiabilidad como socio del país
jueves, 1 de octubre de 2026 · 08:31

El Gobierno del Reino Unido rechazó la decisión de la República Argentina de iniciar un procedimiento de arbitraje internacional ante la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convemar).

La presentación argentina busca frenar la explotación de hidrocarburos en la Cuenca Malvinas Norte, puntualmente, en el yacimiento Sea Lion, cuya primera producción comercial de crudo está formalmente proyectada para el primer trimestre de 2028.

La respuesta británica fue difundida oficialmente por la subsecretaria parlamentaria de Estado del Foreign Office para los Territorios de Ultramar, Uma Kumaran. A través de un comunicado emitido este miércoles, la funcionaria calificó la estrategia judicial del Gobierno de Javier Milei como “el último intento de socavar los derechos y los medios de vida” de los habitantes de las islas. A su vez, defendió la autodeterminación de los isleños, sosteniendo que tienen el derecho de administrar sus recursos naturales “sin intimidación, coacción o interferencia” de terceros países.

 

Explotación asegurada

En paralelo al cruce diplomático, la corporación británica Rockhopper ratificó la continuidad de sus operaciones, pese a las medidas impulsadas por la Argentina.

La firma posee el 35% de los derechos de explotación de Sea Lion, mientras que el 65% restante es operado por la compañía israelí Navitas Petroleum.

En su último informe financiero semestral, el director ejecutivo de Rockhopper, Samuel Moody, minimizó el impacto de las sanciones impuestas por Buenos Aires, asegurando que la empresa cuenta con el respaldo político y el financiamiento necesario para cumplir con el cronograma establecido.

 

Cumplimiento del Derecho Internacional

Mientras Londres argumenta que las actividades hidrocarburíferas están reguladas por la legislación local y se desarrollan “en pleno cumplimiento del Derecho Internacional, incluida la Unclos”, Kumaran advirtió que el accionar argentino “plantea interrogantes sobre la confiabilidad de Argentina como socio del Reino Unido”.

Las autoridades británicas ya transmitieron formalmente esta posición a la embajadora argentina en Londres, consolidando a la explotación petrolera como el eje de mayor tensión bilateral entre ambas naciones.