ONU - Mahmoud Abbas
“Palestina vive una guerra de genocidio”
El líder de la Autoridad Palestina denunció los padecimientos que vive su pueblo a manos de Israel, a través de un mensaje de video, ante la negación de visa por parte del Gobierno de Donald TrumpEl presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, denunció ayer durante el tercer día de discursos en la Asamblea General de Naciones Unidas que su pueblo vive “una guerra de genocidio, destrucción, hambre y desplazamiento” en Gaza a manos de Israel.
El veterano líder, de 89 años, intervino a través de un mensaje en video, después de que el Gobierno le negara la visa para viajar a Nueva York. Pese a la prohibición de Donald Trump, la Asamblea votó de manera abrumadora para permitirle hablar de forma virtual.
La intervención de Abbas se produjo tres días después de que Francia encabezara una cumbre en la que varios países occidentales reconocieron un Estado palestino, y en momentos en que Washington busca frenar una posible anexión israelí de Cisjordania.
“En casi dos años, nuestro pueblo, en la Franja de Gaza, ha estado enfrentando una guerra de genocidio, destrucción, hambre y desplazamiento”, afirmó Abbas. De acuerdo a lo manifestado por el líder palestino, las fuerzas de ocupación israelíes han “asesinado y herido a más de 220.000 palestinos, en su mayoría civiles desarmados: niños, mujeres y ancianos”.
El mandatario narró la agresión israelí como “un crimen de guerra y un crimen contra la humanidad, documentado y registrado en los libros de historia y en las páginas de la conciencia internacional como uno de los capítulos más terribles de la tragedia humanitaria en los siglos XX y XXI”.
Al mismo tiempo de relatar la situación en Gaza, Abbas envió su mensaje hacia Cisjordania. Al respecto, sostuvo que “el Gobierno israelí extremista continúa implementando su enfermedad de los asentamientos mediante la expansión ilegal y desarrollando proyectos para anexionar territorios”, además de referirse a un plan para dividir Cisjordania en dos.
También condenó los llamados del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, a una “Gran Israel”, que según Abbas incluye “expandirse hacia Estados árabes soberanos, además de los brutales ataques contra el Estado hermano de Qatar”. Esa política, subrayó, constituye “una grave y flagrante violación del derecho internacional”.
Abbas denunció que los colonos israelíes intensificaron sus acciones violentas contra civiles palestinos: “Queman casas y campos, arrancan árboles, atacan aldeas y a ciudadanos palestinos desarmados. De hecho, los asesinan a plena luz del día, bajo la protección del Ejército de ocupación”, sostuvo.
Asimismo, denunció ataques contra sitios religiosos islámicos y cristianos en Jerusalén, Hebrón y Gaza, que incluyen daños a mezquitas, iglesias y cementerios. “Se trata de una violación flagrante del status quo histórico y de las disposiciones del derecho internacional”, afirmó.
En un tramo clave de su discurso, Abbas se desmarcó de Hamás y sus acciones: “A pesar de todo lo que ha sufrido nuestro pueblo, rechazamos lo que Hamás llevó a cabo el 7 de octubre.
El ataque a ciudadanos israelíes y la toma de rehenes no representan al pueblo palestino ni a su justa lucha por la libertad y la independencia”, expresó.
Ratificó que la Franja de Gaza “es una parte integral del Estado de Palestina” y aseguró que la Autoridad Palestina está lista para asumir plena responsabilidad de gobierno y seguridad en ese territorio.
En ese sentido, reiteró que “Hamás no tendrá un papel en el Gobierno” y que tanto esa organización terrorista como otras facciones deberán entregar sus armas “como parte del proceso de construcción de un Estado con una sola ley y fuerzas de seguridad legítimas”. “No queremos un Estado armado”, afirmó.
Luego recordó que “siete millones de palestinos siguen viviendo las tragedias de la Nakba y el desplazamiento desde 1948”.
En el final de su participación, Abbas agradeció a “los pueblos y organizaciones en todo el mundo que se manifestaron en apoyo de los derechos del pueblo palestino a la libertad e independencia, y para detener la guerra, la destrucción y el hambre”, al tiempo que advirtió contra la confusión entre solidaridad con la causa palestina y antisemitismo. “Rechazamos confundir la solidaridad con el pueblo palestino con el antisemitismo, algo que rechazamos de acuerdo con nuestros valores y principios”, dijo, en clara alusión a los debates internacionales sobre el tema.
