BOLIVIA
Avance de la violencia narco
En apenas dos meses se registraron al menos 11 homicidios y tres secuestros relacionados con disputas entre grupos criminales, en un escenario que coloca a Santa Cruz de la Sierra como el principal foco de conflicto. Las autoridades admiten que la magnitud de los hechos revela un cambio de escala en las operaciones de las redes dedicadas al tráfico de drogas.
Ajuste de cuentas
La policía confirmó que este tipo de crímenes se volvió más frecuente en los últimos meses, al igual que las extorsiones. Comerciantes y empresarios de la región denunciaron amenazas de bandas que exigen pagos a cambio de seguridad. Varios de estos grupos, según investigadores locales, estarían relacionados con organizaciones brasileñas que trasladaron parte de sus operaciones a territorio boliviano.
Debilidad institucional
El aumento de la violencia coincide con la reciente descertificación que el Gobierno de Estados Unidos aplicó a Bolivia por su desempeño en la lucha contra las drogas. El informe norteamericano estima que en el país se producen entre 200 y 300 toneladas de cocaína por año, y los analistas señalan que la debilidad del sistema judicial y los altos niveles de corrupción explican, en parte, por qué los carteles extranjeros encontraron terreno fértil para asentarse. A eso se suma la dificultad de las fuerzas de seguridad para enfrentar grupos con armamento sofisticado y capacidad logística superior a la local.
El Gobierno de Luis Arce prometió reforzar los controles en las zonas de cultivo de coca y desplegar más efectivos en las regiones más afectadas.
