Intentan abrir un corredor humanitario
La “Global Sumud Flotilla” va a Gaza
La veintena de barcos partió ayer desde Barcelona con destino a la Franja de Gaza con 300 activistas de 44 países, entre ellos personalidades como la activista sueca Greta Thunberg y la exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau.
El objetivo de la misión es romper el bloqueo impuesto por Israel desde 2007 y crear un corredor humanitario que facilite la entrada de ayuda esencial a la población. Esta expedición representa el cuarto intento en lo que va de año de romper el bloqueo; en mayo, el barco Conscience fue atacado con drones al salir de Malta e incendiaron sus motores, el Madleen y el Handala también fueron interceptados en aguas internacionales antes de llegar a Gaza. En total, desde 2007 se han producido 37 intentos similares.
Según datos de la Guardia Urbana, unas 5.000 personas se juntaron en el Moll de la Fusta para despedir a la flotilla en un ambiente festivo que mezcló banderas palestinas, pancartas y mensajes de apoyo. Desde el viernes hasta el domingo, organizaciones sociales y propalestinas planearon conciertos, charlas y actividades en la ciudad para acompañar el comienzo de la expedición.
La flotilla, compuesta por embarcaciones de entre doce y veinte metros de longitud, transporta en sus bodegas alimentos y medicamentos donados por la sociedad civil. Aunque la carga es simbólica, la acción busca mantener viva la conciencia internacional sobre la situación humanitaria en Gaza. “Romper el bloqueo es muy difícil, pero visibilizar el hambre y el sufrimiento en la franja es posible”, señalaron portavoces de la misión, que denuncian que Israel utiliza la privación de alimentos como arma de guerra, en línea con advertencias de la ONU.
Esta expedición forma parte de una iniciativa internacional más amplia: desde Génova partieron también varias embarcaciones, y el próximo 4 de septiembre zarparán otras desde Sicilia y Túnez. Grecia se sumará poco después. Cuando se reúnan todas, se espera que la flotilla alcance medio centenar de barcos antes de intentar superar el cerco marítimo israelí.
En una de estas embarcaciones viaja un capitán argentino, Jorge González, quien expresa:?“La verdad es que el objetivo es la denuncia, la visibilización. La visibilización de que no dejan llegar un kilo de arroz, una tira de aspirinas. Eso es denunciable y crea conciencia de alguna manera, pero nadie cree que vayamos a llegar. La idea es denunciar”.
La Global Sumud Flotilla es “consciente de las dificultades” pero confía en que la presión de la opinión pública internacional crezca con cada milla recorrida.
