Medio Oriente - La escalada en la Franja de Gaza es “indefendible”

El Reino Unido rompe relaciones con Israel

También la UE anunció que analizará los tratos que mantiene con el Gobierno de Netanyahu
miércoles, 21 de mayo de 2025 · 08:25

Como parte de un esfuerzo europeo de presión al Gobierno de Benjamín Netanyahu, el Gobierno británico anunció ayer la suspensión de sus negociaciones comerciales con Israel, nuevas sanciones contra personas y organizaciones en los asentamientos en Cisjordania, y un gesto de reprobación diplomática al embajador israelí. El primer ministro, Keir Starmer, dijo estar “horrorizado” por la escalada en Gaza y el último bloqueo de la entrada de ayuda humanitaria, y el ministro de Exteriores, David Lammy, subrayó que las acciones de Netanyahu son “indefendibles”.

“Creo que todo el Parlamento debe condenar con claridad la negación de comida a niños hambrientos. Está mal. Es terrible”, dijo Lammy ante la Cámara de los Comunes. “Oponerse a la expansión de una guerra que ha causado miles de niños muertos no es premiar a Hamás. Oponerse al desplazamiento de 100.000 civiles no es premiar a Hamás. En este lado de la Cámara (en referencia al Partido Laborista), tenemos perfectamente claro que lo que está pasando está moralmente mal, es injustificable y tiene que parar”.

 

Nueva ofensiva

Israel lanzó una nueva y devastadora ofensiva terrestre en Gaza durante el fin de semana, justo cuando el presidente de EE.UU., Donald Trump, abandonaba la región sin sellar un cese del fuego ni un acuerdo de rehenes.

Las fuerzas israelíes informaron que se desplazaron al norte y al sur de Gaza durante el último día como parte de la operación “Carros de Gedeón”, que Israel advirtió que se llevaría a cabo si Hamás no acepta un nuevo acuerdo de rehenes en sus términos.

 

La UE evalúa

En tanto, la alta representante para la Política Exterior de la UE, Kaja Kallas, anunció ayer que la Unión revisará el acuerdo de asociación con Israel.

Según Kallas, existe una “fuerte mayoría” de países dispuestos a revisar la aplicación del artículo 2 del Tratado, donde se recoge el compromiso de respetar los derechos humanos, una medida para “ejercer presión”, pero que no supone una ruptura del acuerdo ni de las relaciones diplomáticas.