¿Estamos ante un nuevo orden global?
En solo una semana Trump y Putin sacudieron el equilibrio
En solo una semana, los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump (foto), y de Rusia, Vladímir Putin, han puesto en jaque el equilibrio de poderes en el tablero de la política internacional.
Todo comenzó el 12 de febrero con una llamada en la que los dos líderes se comprometieron a restaurar las relaciones bilaterales y buscar una solución a la guerra en Ucrania tres años después de la invasión rusa. Luego, vino la Conferencia de Seguridad de Múnich, donde Europa y Estados Unidos confirmaron sus diferencias sobre el conflicto ucraniano y otros asuntos internacionales.
Esto precedió a la imagen que dio la vuelta al mundo: los ministros de Exteriores de Washington y Moscú reunidos en la capital de Arabia Saudita, Riad, el martes pasado, en el primer encuentro entre las dos potencias desde la invasión de Ucrania.
El resultado ha sido un terremoto diplomático: Europa y Ucrania permanecen sin voz en unas negociaciones que pretenden determinar su futuro, Trump se desmarca del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, a quien culpa de la guerra y llamó “dictador”, mientras la narrativa oficial rusa canta victoria.
La llamada que inició todo
El pasado 12 del corriente Trump y Putin acordaron iniciar negociaciones de inmediato para poner fin al conflicto en Ucrania.
“Trabajaremos juntos, muy de cerca” para “detener los millones de muertes que están ocurriendo en la guerra”, afirmó Trump.
Si bien se desconoce la cifra exacta, el Servicio Ruso calculó, a partir de estimaciones, unas 148.000 muertes de soldados ucranianos y rusos en casi tres años de guerra.
Muchos interpretaron estas afirmaciones como un giro de Washington favorable a las aspiraciones territoriales de Rusia, que mantiene invadida más de una quinta parte de Ucrania.
El acercamiento entre Trump y Putin también fue recibido con alarma entre los países europeos, que se vieron excluidos de las conversaciones para poner fin a la guerra y comenzaron a sentir la ruptura con Estados Unidos, su hasta hace poco aliado incondicional y principal socio en la OTAN.
El presidente francés, Emmanuel Macron, convocó el lunes 17 una cumbre informal en París en la que líderes europeos se citaron para abordar la situación y coordinar una estrategia común.
El encuentro, sin embargo, evidenció las divisiones internas en Europa: la propuesta de Reino Unido de desplegar fuerzas de paz en Ucrania fue rechazada por otros países de la región como Alemania o España.
Ruptura entre Trump y Zelenski
La relación Estados Unidos-Ucrania, una pieza clave en el núcleo de la geopolítica global, pasó de alianza estratégica a prácticamente estallar por los aires en los últimos días con una insólita confrontación verbal entre sus presidentes.
Desde su residencia de Mar-a-Lago en Florida, Trump también declaró que Zelenski tiene “un índice de aprobación del 4%” -una afirmación falsa, ya que la última encuesta en diciembre le otorgaba el 52% de confianza popular- y criticó que Ucrania no haya celebrado elecciones desde que el actual mandatario ganara un mandato de cinco años en 2019.
Zelenski respondió a Trump que está “viviendo en un espacio de desinformación” creado por el Kremlin, y dijo tener “evidencias” de que Rusia ha divulgado desinformación sobre su popularidad, tanto al público en general como al gobierno de Estados Unidos.
