Fuerte crítica al sistema económico mundial

León XIV denunció la dictadura de la desigualdad económica

domingo, 12 de octubre de 2025 · 08:30

El Papa León XIV, al escribir el primer documento importante de su pontificado, denunció la “dictadura” de la desigualdad económica, al tiempo que insistió en que la Iglesia Católica está comprometida a apoyar a los inmigrantes “rechazados”.

El texto de casi 40 páginas del Papa se centra en la pobreza, enfatizando el largo compromiso de la Iglesia Católica con los socialmente desfavorecidos y ofreciendo, al mismo tiempo, una fuerte crítica del sistema económico global.

El primer Papa estadounidense llama a los católicos a trabajar para erradicar las estructuras económicas “injustas”, insistiendo en que la preocupación por los pobres es innegociable. León también critica a quienes en la Iglesia simplemente quieren “predicar doctrina” e incluso “ridiculizar” las obras de caridad.

“Es necesario que nos comprometamos cada vez más a resolver las causas estructurales de la pobreza”, escribió León en una “Exhortación Apostólica” titulada “Dilexi te” (“Te he amado”).

“Las estructuras injustas deben ser reconocidas y erradicadas por la fuerza del bien, cambiando mentalidades, pero también con la ayuda de la ciencia y la tecnología, desarrollando políticas efectivas para el cambio social”, escribió.

La exhortación de León cita con frecuencia a Francisco, incluyendo su preocupación por la desigualdad, que, según él, conduce a una “economía que mata”, junto con la economía de “derrame”. Si bien la crítica del difunto Papa al sistema económico global le valió críticas de algunos católicos en Estados Unidos, León ha demostrado que comparte las preocupaciones de su predecesor.

Critica los “datos pseudocientíficos” que sostienen que “una economía de libre mercado” sacará a la gente de la pobreza, o que es responsabilidad del Gobierno lidiar con el problema.

Y León advierte contra una “mundanización” dentro de la Iglesia, que sugiere trabajar con la “élite” para encontrar soluciones a cambio de que la Iglesia reciba privilegios y seguridad.

“Debemos seguir, pues, denunciando la ‘dictadura de una economía que mata’”, escribe León.

“Abundan las teorías que intentan justificar la situación actual o explicar que el pensamiento económico nos obliga a esperar a que las fuerzas invisibles del mercado lo resuelvan todo. Sin embargo, la dignidad de toda persona humana debe ser respetada hoy, no mañana, y la extrema pobreza de todos aquellos a quienes se les niega esta dignidad debe pesar constantemente en nuestras consciencias”.