Mientras Maduro celebró la reelección, la oposición denunció fraude

Tensión en la embajada

El Colegio Electoral tardó más de siete horas en anunciar los resultados, aunque sin publicar los datos. Todas las miradas están puestas en lo que digan los veedores internacionales, especialmente el enviado de Lula: Amorim
martes, 30 de julio de 2024 · 08:48

En medio del conflicto tras las elecciones del domingo, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, decidió cortar relaciones con Argentina, cuya embajada en Caracas aloja a seis dirigentes opositores.

El canciller de Venezuela, Yvan Gil, exigió el retiro de todo el personal diplomático de la Argentina, Chile, Costa Rica, Perú, Panamá, República Dominicana y Uruguay que se encuentre en Caracas, a la vez que anunció el retiro de sus representantes de esos países.

Toda esta decisión se da tras el desconocimiento de esos países de la región a los resultados de los comicios presidenciales celebrados el domingo.

 

Se reabrió la crisis en Venezuela

El oficialismo y la oposición venezolana se declararon ganadores de la elección. A Nicolás Maduro lo declaró el Consejo Nacional Electoral (CNE) luego de una larga demora y con un 80% de las mesas escrutadas: 51,2% contra 44,2%; al opositor Edmundo González Urrutia lo declaró su principal sostén político, la dirigente María Corina Machado, desde su búnker, luego de rechazar el anuncio de las autoridades oficiales.

Mientras el mandatario denunció que intentaron hackear los resultados y responsabilizó a la oposición, la líder de la mayor coalición opositora del país dijo que tienen las actas para demostrar su victoria y pidió a todos sus fiscales que no abandonen los centros de votación y defiendan los votos.

“No pudieron con las sanciones, no pudieron con las agresiones, no pudieron con las amenazas, no pudieron ahora y no podrán jamás con la dignidad del pueblo de Venezuela. El fascismo en Venezuela, la tierra de Bolívar y Chávez, no pasará hoy ni nunca”, celebró Maduro, instantes posteriores al anuncio del CNE en Miraflores, donde estaban convocados sus seguidores. “Lo dije, va a haber paz antes, durante, y la hay; y va a haber paz, estabilidad, justicia después del 28 de julio, a partir de hoy”, agregó.

Sin embargo, la líder de la oposición y la ganadora de las primarias, que luego fue inhabilitada, María Corina Machado, no dudó en rechazar los resultados oficiales pocos minutos después. "Venezuela tiene un nuevo presidente electo y es Edmundo González Urrutia". Entre aplausos, aseguró: "En este momento, tenemos más del 40% de las actas. El 100% de las actas que transmitió el CNE las tenemos, todas las que transmitió la tenemos y, ¿saben qué? Edmundo González Urrutia ganó con el 70% y Maduro obtuvo un 30%".

"Hoy los derrotamos con los votos. Violencia es ultrajar a la verdad. Nosotros vamos a defender los votos. Nadie se mueve. Les pido a todas las comunidades de Venezuela que vayan en familia a acompañar a los testigos en todos los centros de votación. Seguimos registrando la victoria de Edmundo González Urrutia, que fue abrumadora", pidió.

En medio de estas denuncias sobre fraude, Maduro defendió al sistema electoral y aseguró que se le hacen 16 auditorías. Además, habló, al menos en dos oportunidades, de que es el triunfo de la estabilidad y de la paz. “Exijo respeto”, agregó, y habló de odio en las redes sociales. “Puedo decir ante el pueblo de Venezuela y del mundo que soy Nicolás Maduro, el presidente de Venezuela reelecto”, afirmó el mandatario. También agradeció la participación de los veedores -muchos de los cuales aún no se pronunciaron- y denunció hackeos masivos durante las elecciones.

“Sabemos de dónde vino y quién lo realizó. Y lo hicieron porque los demonios y las demonias no querían que se informara el primer boletín. ¿Por qué querían impedir que el pueblo tuviera sus resultados oficiales? Para gritar lo que ya estaba cantado. Esta película la he visto varias veces, es la película de la extrema derecha”, afirmó y, en otro pasar, llamó “bicho cobarde” a Javier Milei, y aseguró: “Venezuela le dijo no al fascista de Milei”, mientras sus seguidores comenzaron a hacer cánticos contra el argentino e hizo bromas con las fotos que se saca el mandatario argentino.

En otro orden, el mandatario anunció que firmará un decreto para convocar al diálogo en un discurso en el cual la palabra paz y armonía se remarcó varias veces. “Ustedes quieren que vuelva otra vez la polarización, quieren que vuelva el odio y el enfrentamiento. ¿Quién quiere intolerancia y odio? Yo quiero amor, diálogo y entendimiento y tengo el poder que ustedes me han dado”.

En Caracas empezaron a escucharse fuegos artificiales tras los resultados del CNE. Los resultados del Consejo, que se esperaban alrededor de las 22 horas, recién llegaron pasadas las 24. De acuerdo al Consejo, Maduro obtuvo una reelección con 5 millones 150 mil votos y Edmundo, 4 millones 445 mil, y hubo una participación del 59%. Sin embargo, al momento del anuncio, no se publicaron los datos del escrutinio.

 

Cuestionamientos externos

Uno de los primeros mandatarios en hablar en la región y más contundente fue el presidente de Chile, Gabriel Boric:  “El régimen de Maduro debe entender que los resultados que publica son difíciles de creer. La comunidad internacional y sobre todo el pueblo venezolano, incluyendo a los millones de venezolanos en el exilio, exigimos total transparencia de las actas y el proceso, y que veedores internacionales no comprometidos con el Gobierno den cuenta de la veracidad de los resultados. Desde Chile no reconoceremos ningún resultado que no sea verificable”.

Minutos antes de que se conociera el resultado, el mandatario ya había dicho que “la entrega de los resultados de esta elección trascendental para Venezuela debe ser transparente, oportuno y reflejar íntegramente la voluntad popular expresada en las urnas. La comunidad internacional, de la que nuestro país, Chile, es parte, no aceptaría otra cosa”.

La mirada se posó ahora en el mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, con quien esta misma semana tuvo un ida y vuelta, luego de que el jefe del Ejecutivo brasileño dijera que lo asustó que su par venezolano hable de “baño de sangre” y el presidente de Venezuela lo mandó a tomar manzanilla. En todo ese contexto, cobró aún más fuerza el enviado del líder petista: Celso Amorim, excanciller y hombre de confianza de Lula.

 “Es motivo de satisfacción que la jornada haya transcurrido con tranquilidad, sin incidentes significativos. Hubo participación expresiva del electorado. El presidente Lula fue informado a lo largo del día. Vamos a aguardar los resultados finales y esperamos que sean respetados por todos los candidatos”, aseguró Amorim, en lo que se espera un apoyo importante la postura que tome el Brasil de Lula.

En otra línea más fuerte, Javier Milei había tuiteado antes de que se conocieran los resultados: “¡Dictador Maduro, afuera! Los venezolanos eligieron terminar con la dictadura comunista de Maduro. Los datos anuncian una victoria aplastante de la oposición y el mundo aguarda que reconozca la derrota luego de años de socialismo, miseria, decadencia y muerte”.

El uruguayo Luis Lacalle Pou tampoco reconoció el resultado: "No se puede reconocer un triunfo si no se confía en la forma y los mecanismos utilizados para llegar a él", tuiteó.

Uno de los últimos en reaccionar fue el Gobierno de Estados Unidos. El secretario de Estado, Antony Blinken, afirmó que tienen "serias preocupaciones de que los resultados anunciados no reflejen la voluntad o los votos de los venezolanos" y que la comunidad internacional "responderá como corresponda".

Por el contrario, quienes sí rápidamente salieron a felicitar a Maduro y brindar su apoyo fueron los gobiernos de Cuba, Nicaragua, Honduras, Bolivia y los exmandatarios de Ecuador, Rafael Correa, y de Bolivia, Evo Morales.

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