Brasil – Alerta roja por más tormentas en Rio Grande do Sul

Declararon el estado de calamidad

A raíz de las inundaciones ya son 84 los muertos, 111 las personas desaparecidas y más de 800 mil brasileños no disponen de agua. Las pérdidas son incalculables, a la vez que se suceden episodios de criminalidad, como saqueos y asesinatos

El Instituto Nacional de Meteorología de Brasil (INMET) emitió ayer una alerta roja de tormenta, equivalente a “grave peligro”, en Rio Grande do Sul, el estado afectado por las devastadoras lluvias e inundaciones que dejaron al menos 84 muertes y 111 desaparecidos en los últimos días.

El boletín adelantó la probabilidad de que las lluvias superen los 100 milímetros en 24 horas, con vientos superiores a 100 kilómetros por hora y caída de granizo.

El fenómeno podría provocar daños en edificios, cortes de electricidad, daños en los cultivos, inundaciones y perturbaciones del transporte por carretera en 345 municipios (foto superior).

En total, se han visto afectadas en torno a 850.000 personas en todo el estado, de las cuales, 141.300 han perdido sus hogares.

En tanto, otra advertencia refirió sobre el peligro potencial que podría existir la franja más meridional del país, en la frontera con Uruguay.

Promesa de Lula

Por su parte, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva (quien en la imagen observa desde el aire el desastre), prometió que la burocracia no será obstáculo en las labores de recuperación del estado y que se pondrá a disposición de la región todos los recursos necesarios.

 “Estamos en guerra, sé que ese es el sentimiento del presidente Lula, no habrá limitaciones ni restricciones legales. Es necesario deshacerse de la burocracia, las trabas y las limitaciones para que nada falte en la reconstrucción de Rio Grande do Sul”, expresó Rodrigo Pacheco, presidente del Senado.

 

Saqueos y asesinatos

Mientras tanto, las poblaciones de las localidades afectadas se enfrentan a episodios de criminalidad, como saqueos y asesinatos.

La situación parece especialmente grave en la ciudad de Arroio do Meio, en el centro de Rio Grande do Sul, donde se registró una ola de saqueos en varias partes del municipio, además de un asesinato.

Alrededor de 200 casas quedaron completamente destruidas por la fuerza de las aguas, así como varios establecimientos comerciales, centros de salud y escuelas.