Dramático testimonio de una mujer palestina

“Mis hijos se aferran a mí mientras los perros desentierran cadáveres”

Los niños de Gaza dibujan cementerios y cadáveres. La guerra, que Israel se niega a detener, causa estragos en Medio Oriente

Los siete hijos de Rehab Abu Daqqa escuchan a los perros gruñir fuera, al otro lado del endeble plástico de su tienda de campaña.

Los niños se apiñan alrededor de su madre. Ella es el último puerto seguro en sus vidas. Han vivido cosas, estos niños y su madre, que son difíciles de explicar a quien no las ha visto. ¿Existe una palabra para expresar lo que siente un niño al saber que, a solo unos metros de distancia, unos animales arrastran un cadáver desde una tumba?

El vocabulario de la infancia se queda corto en medio de los horrores de este cementerio de emergencia en Rafah. “Asustados” es la palabra que usa Rehab Abu Daqqa, la atribulada madre palestina.

Estos niños, que alguna vez tuvieron un hogar, fueron a la escuela, vivieron según los ritmos establecidos de su familia y su comunidad, ahora son refugiados en un lugar que apesta a muerte.

"Esta mañana, los perros sacaron un cuerpo de una de las tumbas y se lo comieron", dice Rehab Abu Daqqa. "Desde que se hace de noche hasta el amanecer, los perros no nos dejan dormir... Nuestros hijos siguen pegados a mí por el miedo que tienen".

Rehab Abu Daqqa está demacrada y exhausta. Cubre su boca y nariz con tela para protegerse del hedor de las tumbas y agradece a los jóvenes que vinieron antes para volver a enterrar un cuerpo que los perros habían sacado esa mañana.

"No puedo aceptar que mis hijos vivan al lado de un cementerio. Mi hijo está en tercer grado y hoy, en lugar de jugar, estaba dibujando una tumba y en el medio dibujó un cadáver. Estos son los niños de Palestina... ¿Qué les puedo decir? Horrible, y la palabra horrible ni siquiera consigue explicarlo".

En Rafah hay más de 1,4 millón de personas hacinadas, cinco veces la población de antes de la guerra. Según el Consejo Noruego para los Refugiados, esto equivale a 22 mil personas por cada kilómetro cuadrado. Las enfermedades ya se están propagando, con brotes de diarrea, hepatitis A y meningitis, además de una hambruna en curso.

Rafah es donde los refugiados de Gaza se topan contra el último muro, la frontera con Egipto, que está cerrada a la enorme mayoría de los desplazados y que ahora ha sido tomada por el ejército israelí. Otra muestra es la del niño Yassin al Ghalban, de 11 años, quien perdió las piernas (foto) en un bombardeo de la aviación israelí.

Mientras tanto, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó que la operación militar en Rafah se llevaría a cabo "con o sin" alto el fuego para acabar con los cuatro batallones de Hamás que, según él, se esconden en la ciudad.

La OMS ya está preparando hospitales de campaña adicionales en caso de nuevas evacuaciones. Pero, ¿qué pasa con los enfermos graves, los ancianos y los 700 pacientes de diálisis renal que actualmente reciben tratamiento en un centro que antes atendía a 50?