“Usted es culpable. ¡Váyase...!”

Miles de judíos pidieron la renuncia de Netanyahu mientras los palestinos huyen por los bombardeos

Un exministro de Defensa acusó al primer ministro Benjamín Netanyahu de haber propiciado la presencia de los palestinos
lunes, 26 de febrero de 2024 · 08:30

Miles de personas se manifestaron en distintas ciudades de Israel para pedir un acuerdo para la liberación de los rehenes israelíes secuestrados por el grupo islamista palestino Hamás que continúan retenidos en la franja de Gaza, así como la dimisión del primer ministro Benjamín Netanyahu y la convocatoria de elecciones anticipadas.

En Tel Aviv, 18 personas fueron detenidas después de que manifestantes con antorchas intentaron romper una barricada policial en la calle Kaplan.

Según la fuerza policial, los manifestantes bloquearon carreteras en zonas fuera de los límites preaprobados de la protesta y se enfrentaron a los uniformados cuando se les ordenó que se movieran.

 

“Culpable”

En el acto participó el exministro de Defensa, Moshe Yaalon, quien le adjudicó a Netanyahu su responsabilidad por el ataque perpetrado por Hamás en suelo israelí del 7 de octubre en el que murieron unas 1.200 personas y 240 fueron tomadas como rehenes, entre ellas una veintena de argentinos.

En represalia, Israel inició una operación militar en el enclave que dejó más de 29.606 palestinos muertos, en su gran mayoría, mujeres y niños, de acuerdo al último balance del Ministerio de Salud gazatí.

"La responsabilidad de los jefes de la Defensa es clara (...), pero usted, Netanyahu, usted está a cargo, así que usted es culpable", expresó Yaalon.

"Esta es nuestra oportunidad de renovar el contrato que teníamos. Nosotros, judíos y árabes, la derecha y la izquierda, vamos a hacerlo juntos. Pido al Gobierno más fracasado de nuestra historia: márchense", dijo Yaalon.

A su turno, una sobreviviente del ataque del 7 de octubre, Elai Hogeg Golan, culpó a Netanyahu de haber impulsado a Hamás a la ofensiva y pidió que se convoquen a elecciones anticipadas.

Golan, quien pasó dos meses hospitalizada por inhalación de humo, aseguró que Netanyahu financió a Hamás durante años y permitió así la masacre, a lo que los asistentes contestaron con gritos de "¡Culpable!" o "¡Vergüenza!".

Unas 1.000 personas marcharon con antorchas desde la residencia del presidente en Jerusalén hasta una plaza pública en el centro de la ciudad pidiendo la liberación de los rehenes y elecciones anticipadas. Mientras, en la ciudad de Cesarea, en el norte de Israel, cientos de personas protestaron contra el Gobierno en la calle donde vive el primer ministro israelí y pidieron por los rehenes.

 

Posible tregua

Estados Unidos anunció ayer un "entendimiento" inicial con Israel sobre un plan de tregua con el movimiento islamista Hamás en la franja de Gaza, de cuya parte norte huyeron cientos de palestinos empujados por el hambre y renovados combates.

Desde Israel, el primer ministro Benjamín Netanyahu confirmó los contactos diplomáticos y dijo que quería alcanzar un acuerdo con Hamás para liberar a los rehenes, pero reiteró que el movimiento palestino exige a cambio cosas "delirantes".

El plan contemplaría una tregua de seis semanas en Gaza y la liberación de entre 200 y 300 presos palestinos a cambio de entre 35 y 40 rehenes israelíes.

Sin embargo, Israel está desarrollando planes para expandir su ofensiva a Rafah, la ciudad más sureña de Gaza, en la frontera con Egipto, donde ha buscado refugio más de la mitad de la población del territorio, de 2,3 millones de habitantes.

 

Huida por hambre

Tras más de cuatro meses de hostilidades, la semana pasada se reanudaron intensos combates en partes del norte de la franja de Gaza, el primer objetivo de la ofensiva, donde la magnitud de la destrucción es inmensa.

Residentes y Hamás han informado de días de intensos combates en el barrio de Zeitun de la norteña Ciudad de Gaza, que continuaron hasta la mañana de ayer.

Gran parte de la población ya había huido de esa zona, que ha estado aislada del resto del territorio desde el inicio de la guerra, tras recibir órdenes de evacuación del Ejército israelí en octubre, cuando comenzó la ofensiva.

 Pero esta vez es sobre todo la falta de alimentos que obliga a los gazatíes a huir (foto) hacia el centro y el sur en busca de comida, luego de que el Programa Mundial de Alimentos (PAM) de la ONU suspendiera la distribución de ayuda en el norte la semana pasada.

Miles de palestinos abandonaron ayer sus hogares en zonas del norte de Gaza para dirigirse a otras partes del territorio gobernado por Hamás.

"Vine caminando (...) No tengo palabras para describir el tipo de hambruna que se extiende ahí (...)", contó el palestino Samir Abd Rabbo, de 27 años, que llegó a Nuseirat, en el centro de Gaza, junto a su hija de un año y medio.

"No hay leche (para mi hija). Trato de darle pan que preparo a partir de forraje, pero no puede digerirlo (...) nuestra única esperanza es la ayuda de Dios", contó.