G20 en Brasil - Pese a su posición ultraconservadora, “le torcieron el brazo”
Milei debió dar marcha atrás y firmará la agenda contra el hambre en el mundo
Hubo un frío saludo de protocolo entre el mandatario argentino y el anfitrión, Lula da Silva, aunque Argentina firmará la declaración final para no quedar aislada en el mundoEl presidente Javier Milei debió dar marcha atrás y ceder a los ejes del acuerdo que los jefes de Estado de las principales potencias, países en desarrollo y organismos internacionales acordaron en la Cumbre del G20 en Brasil.
Se trata de un conjunto de políticas que apuntan a combatir el hambre y fomentar el desarrollo sostenible, temas sobre los que el Gobierno de La Libertad Avanza es renuente, pero que debió aceptar para no quedar nuevamente en soledad frente al concierto internacional, como ya ocurrió días atrás, cuando Argentina fue el único país del mundo que se negó a firmar el compromiso por los derechos de las mujeres y las niñas, como así también fue el único que se negó a reconocer los derechos de los pueblos originarios.
Para Milei, todo comenzó bajo tensión. Debió hacer de tripas corazón y saludar cara a cara a Luiz Inácio Lula da Silva, el presidente al que había calificado de “corrupto”, “comunista” y “zurdito” con “el ego inflamado” (foto). Como nunca le pidió las disculpas que el brasileño le había exigido, el saludo fue de lo más neutral por parte del anfitrión.
El mensaje de Lula
El presidente brasileño afirmó ayer, en la apertura de la cumbre de líderes del G20, en Río de Janeiro, que es “imprescindible” acabar con el hambre para llegar “a un mundo en paz”.
“Mientras haya familias sin comida en la mesa, niños mendigando en las calles y jóvenes sin esperanza de un futuro mejor, no habrá paz. Sabemos, por la experiencia, que una serie de políticas públicas bien diseñadas tienen el potencial de acabar con el flagelo del hambre y devolverle la esperanza y la dignidad a las personas”, dijo Lula.
La iniciativa para atender a las 733 millones de personas que padecen hambre, según los datos de la FAO, es la principal de la Presidencia brasileña del G20, que concluye en diciembre, cuando el comando del foro que reúne a las mayores economías del mundo será asumido por Sudáfrica.
Cambio de posición
El texto oficial que la delegación que encabeza Milei distribuyó en Río de Janeiro sostiene que Argentina “se compromete a luchar contra el hambre y la pobreza mediante reformas de mercado que, además de su probada eficacia para alcanzar el doble objetivo de esta alianza, respeten la igualdad de derechos de todos los individuos”, dice el comunicado oficial con un forzado giro discursivo a su favor.
El pronunciamiento agrega que el país “se suma a esta alianza global recordando, de conformidad con su documento inicial, que ofrece un enfoque de canasta de políticas”, aunque se aclara que “no implica la aprobación colectiva de instrumentos o programas de políticas específicos”.
“Las políticas socialistas violan los derechos de los individuos y, al asfixiar las economías de los Estados nacionales que las implementan, siguen provocando un subdesarrollo insostenible que impide cualquier lucha viable contra el hambre y la pobreza”, añade el texto.
Vaca Muerta
Tras el tenso saludo y la incertidumbre sobre si Argentina iba a acompañar la iniciativa de Lula de una alianza contra el hambre, el Gobierno argentino dejó trascender que con el país vecino se llegó a un acuerdo para la exportación del gas de Vaca Muerta.
El Memorando de Entendimiento incluye la venta de 30 millones de metros cúbicos al día al mercado del vecino país a partir de 2030.
