Polonia - Tras el arresto de dos diputados
Una crisis institucional
Polonia se ha sumido en una crisis institucional sin precedentes después de que dos diputados del partido ultraconservador Ley y Justicia (PIS), uno de ellos el exministro de Interior Marius Kaminski, desafiaran una orden de detención refugiándose en la residencia oficial del presidente del país, Andrzej Duda, donde la Policía irrumpió para detenerlos. Ambos fueron indultados de una condena por abuso de poder y falsificación por duda en 2015, pero la Justicia declaró los indultos no válidos.
La Policía polaca recibió la orden de arrestarlos, después de que un Juzgado de Varsovia denegase la petición de ambos para que se suspendiesen los procedimientos judiciales contra ellos y así poder conservar su inmunidad parlamentaria y mantener sus escaños.
Kaminski, condenado por un abuso de poder en el período en que dirigió la Agencia Anticorrupción polaca, fue indultado por el presidente -que militó en el PIS- en 2015, justo después de que este partido asumiera el poder. Sin embargo, el Tribunal Supremo falló el año pasado que la sentencia debía ser revisada, tras lo que fue condenado de nuevo e inhabilitado cinco años para ejercer cargos políticos.
Kaminski se negó a acatar la decisión y anunció la intención de asistir, a pesar de todo, a las sesiones parlamentarias e incluso “ejercer desde la cárcel, si es preciso” el derecho a participar en las votaciones. Esto llevó al presidente del Parlamento a desactivar su tarjeta para que no pudiera entrar al Legislativo.
Después de que la Policía confirmase la existencia de una orden de detención del exministro, este denunció que los agentes habían entrado en su casa y “molestado a su familia”. Entretanto, él acudió al Palacio presidencial, acompañado del otro diputado en su misma situación, Maciej Wasik, exviceministro de Interior, y desde allí publicó varias fotos en redes sociales acompañadas de duda y el mensaje: “No me escondo, estoy aquí, con el presidente”.
Kaminski y Wasik pasaron la mayor parte del día de ayer en el Palacio presidencial. Finalmente, fueron detenidos en el momento en el que el presidente se hallaba reunido con representantes de la oposición democrática bielorrusa. Tras las detenciones, el nuevo ministro del Interior, Marcin Kierwinski, escribió en X: “Todos somos iguales ante la ley”.
