Alemania
Extrema derecha, aprovecha
Pese a que el partido de ultraderecha AfD aboga por “limpiar la jungla de subvenciones”, ahora trata de sacar provecho de las protestas de los agricultores desencadenadas por la eliminación de subvenciones a los combustibles.
El símbolo que han elegido los agricultores alemanes para expresar en carreteras rurales de todo el país su descontento con el Gobierno en los primeros días de este año es tan inequívoco como siniestro: horcas improvisadas de las que cuelga la representación de un semáforo con todas sus luces encendidas, en referencia al color de los tres partidos de la coalición gobernante.
La escalofriante simbología ha servido como anuncio de las protestas y huelgas intersectoriales sin precedentes que desde el lunes afectan a las carreteras y ferrocarriles alemanes. Representan un cambio radical en los ánimos de un país que durante mucho tiempo se caracterizó por buscar soluciones de consenso en las relaciones laborales. Especialmente cuando se compara con la vecina Francia, tradicionalmente más propensa a las huelgas.
Ante la proximidad de las elecciones en estados del este de Alemania, se teme que el nuevo espíritu revolucionario favorezca a la extrema derecha, una preocupación que incluso algunos agricultores comparten.
Los trabajadores del sector agropecuario protestarán durante ocho días por todo el país a pesar del retroceso parcial que el Gobierno federal ha dado en las medidas que desencadenaron el malestar (un recorte en las ayudas al gasoil y en las exenciones fiscales a vehículos agrícolas).
