Mongolia - Primer día de la visita del Sumo Pontífice al país asiático

Francisco pidió el fin de las guerras y un compromiso "urgente" por el ambiente

El papa habló ante unos 700 invitados, luego de reunirse media hora con el presidente Ukhnaagiin Khürelsükh
domingo, 3 de septiembre de 2023 · 08:30

El papa Francisco pidió ayer el fin de las guerras a nivel mundial y un compromiso "urgente" por el ambiente, al tiempo que advirtió por la "amenaza seria" de la corrupción, en el primer día de actividades de la visita, que inició el viernes en Mongolia, en la que instó al clero del país que sea solidario "con todos los pobres y necesitados".

"Quiera el cielo que sobre la tierra, devastada por tantos conflictos, se recreen también hoy, en el respeto de las leyes internacionales, las condiciones de aquello que en un tiempo fue la pax mongola, es decir, la ausencia de conflictos", planteó ayer el Pontífice al hablar ante las autoridades políticas y sociales de Mongolia en el Palacio de Gobierno del país ubicado en el corazón de Asia, entre China y Rusia.

"Así como dice su proverbio: ‘Las nubes pasan, el cielo permanece’, que así pasen las nubes oscuras de la guerra", deseó al hablar ante unos 700 invitados y luego de reunirse media hora con el presidente Ukhnaagiin Khürelsükh.

"Aquí, en su país, rico de historia y de cielo, imploremos este don de lo alto y pongámonos manos a la obra para construir juntos un futuro de paz", convocó Francisco.

Desde la capital Ulán Bator, considerada una de las ciudades más contaminadas del mundo, en un país que tiene una larga tradición minera, el papa se enfocó también en pedir un compromiso "urgente" a nivel mundial por el ambiente.

"Lo que para nosotros, cristianos, es la creación, es decir, el fruto de un benévolo designio de Dios, ustedes nos ayudan a reconocer y a promover con delicadeza y atención, contrastando los efectos de la devastación humana con una cultura del cuidado y de la previsión, que se refleja en políticas de ecología responsable", sostuvo en esa dirección.

Para el papa, las tradicionales viviendas nómadas, conocidas como ger, son "espacios habitacionales que hoy podrían definirse como inteligentes y verdes, en cuanto versátiles, multifuncionales y con un impacto cero sobre el ambiente".

"Además, la visión holística de la tradición chamánica mongola y el respeto por todo ser viviente proveniente de la filosofía budista representa una contribución válida al compromiso urgente e impostergable por la tutela del planeta Tierra", sostuvo.

Francisco, de 86 años, llegó ayer a Mongolia en la primera visita de la historia de un pontífice al país asiático, al que en la previa definió como "el corazón de Asia".

En su discurso, el pontífice recordó las raíces históricas mongolas, al destacar "la conocida epopeya del imperio mongol, el más grande hasta la fecha con un territorio unido", y ponderar de esa época "la excepcional capacidad de sus antepasados de reconocer lo mejor de los pueblos que componían el inmenso territorio imperial y de ponerlas al servicio del desarrollo común".

De todos modos, en otro mensaje de carácter global pronunciado desde la sala Ikh Mongol, del Palacio de Gobierno, Francisco advirtió al mundo por "la peligrosa carcoma de la corrupción".