En una carta desde la cárcel de Peuco

Militares chilenos reconocieron haber violado los derechos humanos

Los militares condenados, autores de la carta, trataron de justificar las violaciones, “porque fuimos formados para la obediencia”
miércoles, 13 de septiembre de 2023 · 08:30

Un día después del cincuentenario del golpe de Estado ejecutado en Chile por el general Augusto Pinochet, durante la víspera se leyó una carta firmada por 27 militares condenados, en la que reconocen haber participado en los episodios de flagrante violación de los derechos humanos en el vecino país.

La carta fue firmada por los sentenciados que se encuentran recluidos en la cárcel de Peuco, a través de la cual también culparon a los superiores que ordenaron los procedimientos denigratorios.

 

Explicación

Todos quienes firmaron la misiva reconocieron las acciones violentas e inhumanas en contra de miles de personas que fueron calificadas como “enemigas”.

Sobre los hechos, justificaron el accionar en el cumplimiento del deber, por lo que la Justicia posteriormente los condenó a estar encerrados en la cárcel especial para los detenidos por crímenes de lesa humanidad.

La carta tomó notoriedad pública ayer, es decir, un día después de cumplirse 50 años de la dictadura que se extendió entre 1973 y 1990, y las acciones fueron “reflejo de una formación que daba más importancia a la obediencia” que al “respeto por lo que se consideraba un adversario”.

 

Acusaciones

En la carta, los militares condenados expresaron sus acusaciones contra los superiores, a quienes calificaron como un grupo de “pávido silencio”.

El escrito fue entregado por la abogada Javiera Steger Vidal y fue leída a los periodistas por el diputado pinochetista Gonzalo de la Carrera.

“Esperamos 33 años para que los superiores asumieran la responsabilidad de sus órdenes”, aunque “jamás lo hicieron”.

 

Ahora piden justicia

Los militares condenados, actualmente recluidos en la cárcel de Peuco, reclaman ahora justicia para ellos.

Pero también solicitan “la conmiseración de los poderes político y judicial para, después de tantos años de encierro, “poder volver a estar junto a sus seres queridos”.

El 11 de setiembre de 1973, durante el ataque militar al Palacio de la Moneda, sede del Gobierno chileno, murió quien fuera presidente de ese país, Salvador Allende, jornada en la que se consumó el inicio de uno de los golpes de Estado más cruentos ocurridos en la historia de Latinoamérica.

Desde entonces, y durante 17 años de dictadura, bajo la consigna del autoritarismo, se sucedieron casi a diario asesinatos, secuestros y torturas de miles de personas, como así también la censura de libros, temas musicales, informaciones, entre otros aportes comunicativos.