Chile - Acto por los 50 años del golpe
Todo en la memoria
Un fuerte compromiso con la democracia y una mirada reflexiva sobre la etapa de violencia y violaciones a los derechos humanos que generó el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, hace 50 años, fue el eje de la recordación oficial encabezada por el presidente de Chile, Gabriel Boric, que contó con la presencia de dirigentes y mandatarios extranjeros, pero no con representantes de la pinochetista Unión Demócrata Independiente (UDI), que reivindicó la asonada y se autoexcluyó de la recordación.
Boric recordó al presidente socialista Salvador Allende, depuesto y muerto ese día mientras aviones bombardeaban el Palacio de la Moneda, sede del gobierno, enfrente de la Plaza de la Constitución, en la cual se montó la enorme carpa donde se realizó el acto central.
Allí Boric llamó a la reflexión, a no olvidar el pasado y seguir adelante en la vía democrática.
“Hoy conmemoramos una fecha que es dolorosa y sin duda un punto de inflexión de nuestra historia, historia que es compartida, que trajo muerte, sufrimiento, persecución y pobreza”, dijo el joven mandatario.
Boric reiteró su llamado a no relativizar el golpe y criticó a quienes insisten en que no había otra alternativa, al afirmar que “por supuesto que había otra alternativa y el día de mañana, cuando vivamos otra crisis siempre va a haber otra alternativa que implique más democracia y no menos”.
Sus palabras sonaron como una alusión al comunicado que emitió horas antes del acto la UDI, donde afirmó que fue "algo inevitable" debido al supuesto "quebrantamiento de la democracia" ejecutado por el Gobierno de Allende.
Boric manifestó que la democracia se debe respetar siempre, sin importar “el color de un régimen” y que lo que pasó en Argentina, Uruguay y Chile “le debe doler a los que les pasó y a los que no les pasó, porque al final del día somos una comunidad, por eso también nos duele el dolor de otros países”.
Hubo varios argentinos (como la presidenta de Abuelas, Estela de Carlotto) y se exhibió un video con un mensaje del presidente argentino, Alberto Fernández, donde dijo que “la tragedia empezó en Chile”. También se preocupó porque en Chile y Argentina “vuelve a aflorar la mirada antidemocrática”.
Estela, en tanto, expuso la frase emblemática para cerrar su intervención:?“Nunca más, esa es la palabra”
