Por primera vez
El papa viaja a Mongolia
El papa Francisco emprenderá, el próximo jueves, el ya anunciado viaje de Mongolia y será la primera vez que el jefe de estado vaticano llegará a esas tierras donde solo existen 1.500 católicos.
Se trata de una visita de carácter interreligioso y geopolítico y permanecerá durante 74 horas en esa tierra habitada mayoritariamente por personas que profesan el budismo.
El derrotero del Santo Padre tiene también su flanco político internacional, porque se trata de un país que comparte fronteras con China y Rusia, su historia se desarrolló fundamentalmente con pueblos nómades y, además, siempre quedó sometido al condicionamiento que provoca la condición de mediterraneidad.
Además, en detrimento a lo que opina Estados Unidos, el Vaticano anunció que el Pontífice, cuando sobrevuele territorio de China, enviará un mensaje al mandatario de ese país, Xi Jinping.
“Partiré al corazón de Asia -dijo Francisco-. Allí hay una Iglesia pequeña en números, pero vivaz en la caridad”, a la vez que se anunció que el domingo 3 de setiembre celebrará una misa en un estadio de Ulán Bator, capital del lejano país.
El año pasado se celebraron 30 años del establecimiento de las relaciones entre el Vaticano y Mongolia, que tiene al cardenal más joven del mundo, el italiano Giorgio Marengo.
El prelado comanda una reducida Iglesia, que cuenta con nueve lugares de culto a la que asisten mayoritariamente trabajadores extranjeros, mientras que en 1995, el país solo contaba con 14 católicos.
