Ucrania - Europa se pone de su lado

Descomunal envío de armas

domingo, 13 de agosto de 2023 · 08:30

"Tenemos que garantizar que Ucrania sea capaz de defenderse. Así que el Fondo Europeo para la Paz quizá tenga que transformarse en un Fondo para la Defensa de Ucrania", aseguraba recientemente el español Josep Borrell, alto representante de Asuntos Exteriores de la Unión Europea.

Desde el inicio de la guerra en Ucrania, que entra ya en su décimo octavo mes, la Unión Europea y sus Estados miembros han destinado más de 70.000 millones de euros a la ayuda financiera, humanitaria y militar de Kiev.

Antes del estallido de la contienda, el bloque comunitario era el mayor donante de asistencia humanitaria del mundo. Pero el 24 de febrero de 2022, los países europeos emprendieron un nuevo caminando, dejando de lado ese soft power.

"Un tabú ha caído estos días. El tabú de que la UE no pueda utilizar sus propios recursos para proporcionar armas a un país que está siendo agredido por otro", afirmaba Borrell tres días después de la invasión rusa. "Es un momento decisivo para la política de defensa europea", coincidía Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea.

 

En contra de tratados

La guerra acababa de aterrizar en el territorio europeo y una de las respuestas iniciales de Bruselas fue desbloquear los primeros 500 millones de euros del bautizado como Fondo Europeo para la Paz, que canaliza el envío de armas, para financiar y coordinar el armamento destinado al frente de Kiev.

Nunca antes la Unión Europea había financiado el envío de material bélico a un país en guerra. De hecho, los tratados no lo permiten. El artículo 41.2 prohíbe expresamente que una guerra se pague con dinero comunitario.

La fórmula que los europeos se han sacado de la manga para sortear este resquicio legal es crear un instrumento al margen del presupuesto convencional. Y, por lo tanto, que no cuenta con el escrutinio del Parlamento Europeo.

El Fondo Europeo para la Paz es una herramienta ad hoc que se nutre de las aportaciones de los Estados miembros. Se estableció en 2021 con el objetivo de prevenir conflictos, mantener la paz y reforzar la seguridad y la estabilidad internacionales. Nació con una cuantía de 5.600 millones de euros, pero la guerra en Ucrania lo dejó seco en poco más de un año. En los últimos meses, se ha extendido, en numerosas ocasiones, hasta los 12.000 millones actuales.

El artículo 41.2 prohíbe expresamente que una guerra se pague con dinero comunitario.

"Para ganar la paz, hay que ganar la guerra", asevera con asiduidad el jefe de la diplomacia europea.

"Europa es un proyecto de paz, sobre eso no existe la menor duda. Todo lo que hacemos en Ucrania es con el objetivo de que la paz regrese a Europa", defienden altas fuentes diplomáticas.

El mantra que se ha instaurado en la capital comunitaria es el del apoyo a Ucrania whatever it takes (cueste lo que cueste). A lo largo de la contienda, los aliados de Kiev han implementado una estrategia de testeo a Rusia y de suministro gradual a Ucrania. Ambas arterias están conectadas.

Al comienzo, los europeos no sabían cuáles serían las represalias de Moscú, cómo de fuertes y resilientes serían las Fuerzas Armadas ucranianas, ni cuán larga sería la batalla.

Un año y medio después, en los cuarteles generales de la OTAN y en el Berlaymont celebran que Putin no ha ido más allá atacando territorio aliado ni usando armas nucleares; aplauden que el Ejército ucraniano ha plantado más resistencia de la que esperaban, y son conscientes de que la guerra no terminará pronto.

Todo ello se ha traducido en un envío de armas sin precedentes, que ha ido escalando en el fondo y en las formas. Lo que comenzó con los cascos de protección enviados por Alemania, se encuentra ya en cazas soviéticos enviados por Polonia. La UE y Estados Unidos han donado a Kiev, de forma progresiva, munición, misiles de largo alcance, sistemas de defensa antiaérea o tanques de combate. Pero superadas estas necesidades inmediatas, el objetivo es ya el largo plazo.

La Unión Europea debate por primera vez aportar garantías de seguridad a Ucrania. En el último Consejo de Asuntos Exteriores, Borrell puso sobre la mesa de los ministros una propuesta para destinar 20.000 millones de euros al Ejército ucraniano en los próximos cuatro años. La propuesta se encuentra en fase de preliminar, y será uno de los platos estrellas del próximo encuentro de los 27 ministros de Exteriores, que tendrá lugar a finales de agosto en la ciudad española de Toledo.