Disturbios en Francia
Quinta noche de violencia urbana
La violencia general desatada por el asesinato de un adolescente no se detiene. Ya hubo más de 800 detenciones, unos 45 policías y gendarmes heridos, 577 vehículos y 74 edificios quemados y 871 incendios en las calles, mientras un coche en llamas se estrelló contra la casa del alcalde en un suburbio de París. Jóvenes se enfrentaron con la Policía de Francia en una quinta noche de disturbios por el asesinato de un adolescente a manos de un policía.
La represión se extendió en toda Francia, en medio de un gran despliegue de seguridad para sofocar la peor ola de agitación social en años, lo cual visibilizó otro desafío a la autoridad del presidente Emmanuel Macron, donde se volvió a reflejar un hondo descontento en barrios pobres afectados por la discriminación y falta de oportunidades.
Uno de los incidentes más graves ocurrió en una pequeña localidad en los suburbios de París, L'Hay les Roses, donde un coche en llamas se estrelló de madrugada contra la casa del alcalde y provocó un incendio. La esposa y uno de sus dos hijos pequeños del alcalde resultaron levemente heridos, mientras que él, Vincent Jeanbrun, que estaba en el Consejo Municipal para coordinar la respuesta a los disturbios, denunció un "intento de asesinato".
Por su parte, la primera ministra, Elisabeth Borne, calificó el ataque de "intolerable" y el Ministerio del Interior anunció ayer a la madrugada un total de centenares de detenciones en todo el país durante la noche, en particular por llevar objetos que pueden ser utilizados como armas o proyectiles. Por segunda noche consecutiva fueron movilizados 45 mil policías y gendarmes, incluidos 7 mil en París y en los suburbios de la capital, con refuerzos importantes en la sureña Marsella y en Lyon, en el centro este, las principales ciudades afectadas el día anterior por los enfrentamientos, las destrucciones y los saqueos.
A quemarropa
La ola de violencia se desató por la muerte de un joven, Nahel (foto), por un disparo a quemarropa de un policía, en un episodio que quedó grabado en un video, durante un control de tráfico ocurrido en Nanterre, cerca de París.
El presidente Macron, que aplazó una visita de Estado a Alemania, vive su segunda gran crisis en pocos meses, tras las manifestaciones contra la reforma para elevar la edad jubilatoria que impuso por decreto, sin pasaje parlamentario, aunque con el aval de la Justicia constitucional. La violencia en Francia, que será sede este año del Mundial de Rugby y, en 2024, de los Juegos Olímpicos, preocupa en el extranjero y varios países europeos, incluido el Reino Unido. Aconsejaron no viajar a las zonas afectadas por la violencia. La ira de los jóvenes de los barrios populares recuerdan los disturbios que sacudieron a Francia en 2005, después de la muerte de dos adolescentes perseguidos por la Policía. En un intento por frenar la espiral de violencia, muchos municipios franceses, en particular en la región de París, impusieron un toque de queda y prohibieron la circulación de colectivos y tranvías a partir de las 21. Nahel, el adolescente de 17 años que murió por el disparo en un policía, fue enterrado el pasado fin de semana en Nanterre, cerca de París, en presencia de su madre, su abuela y varios cientos de personas. En tanto, el policía que le disparó, de 38 años, está detenido y acusado de “homicidio voluntario”.
