Guerra Ucrania-Rusia

Preocupa la crisis alimentaria mundial

La salida de Rusia del acuerdo para exportar productos agropecuarios bloqueados por el conflicto en Ucrania provocó en su primera semana una escalada de precios, inauguró una serie de ataques sobre los puertos y convirtió a todo el mar Negro nuevamente en una zona de guerra, lo que amenaza en su conjunto con agravar la inseguridad alimentaria mundial.

El Kremlin no renovó el lunes pasado su participación en el pacto firmado hace un año para crear un corredor seguro que permitió sacar de la zona de conflicto casi 33 millones de toneladas de granos, incluyendo 725.000 toneladas para el Programa Mundial de Alimentos de la ONU destinados a la población de Afganistán, Etiopía, Kenia, Somalia, Sudán y Yemen.

Más allá de la ayuda directa a estos países necesitados y la venta a otros en vías de desarrollo en África y Medio Oriente, el desbloqueo a las exportaciones fue clave para bajar los precios mundiales en el trigo, maíz, cebada y aceite de girasol.

Pero esta tendencia se revirtió tras la suspensión del acuerdo: en el mercado de Chicago, principal plaza de productos primarios, el trigo llegó a subir 8,5% el miércoles, el mayor salto diario en un año, para luego estabilizarse y cerrar con un incremento semanal del 4%, cifras similares al maíz.