Francia - Gatillo fácil
Extreman medidas contra protestas
El Gobierno de Francia apeló ayer al despliegue de blindados y de más policías para contener los disturbios que en las últimas tres noches se extendieron por varias ciudades en respuesta a la muerte de un joven baleado por un agente, y pidió para anoche la suspensión de los servicios de colectivos y tranvía, temeroso de que la oscuridad dé paso otra vez a disturbios en las calles de las principales ciudades.
Después de otra noche con edificios públicos atacados, tiendas saqueadas y vehículos incendiados, el presidente Emmanuel Macron reforzó las medidas de seguridad y apeló directamente a los padres de los menores que participan en las protestas.
En el marco de las manifestaciones, ya se produjo la muerte de un joven de 20 años tras caer del techo de un edificio, en Petit-Quevilly (Sena Marítimo, en Normandía).
"Estas próximas horas serán cruciales", remarcó el ministro del Interior, Gérald Darmanin, dirigiéndose a las fuerzas del orden y a los bomberos. Francia "se enfrenta a unos disturbios de una violencia inusitada", agregó.
Las protestas estallaron el martes en los suburbios de París y se extendieron por todo el país tras la muerte de Nahel, de 17 años, por un disparo a quemarropa de un policía durante un control de tránsito en Nanterre, al oeste de la capital.
