Uruguay - La crisis del agua potable

Sequía y problemas

domingo, 4 de junio de 2023 · 08:30

Escribe Martín Cocco ENVIADO DE TÉLAM

Góndolas semivacías de agua embotellada en los comercios, protestas en las calles en defensa del recurso y perforaciones de pozos en medio de parques verdes de Montevideo: esas imágenes eran impensadas hasta hace unos meses en Uruguay, que vive una de sus peores crisis hídricas en 70 años.

Según la empresa estatal del sector, el 23 de junio como fecha de caducidad para el suministro de agua potable para el área metropolitana, donde vive la mayor parte de la población, pero el presidente Luis Lacalle Pou trató de llevar tranquilidad en las últimas horas y aseguró que "el suministro no se va a suspender".

Por la crisis en las reservas -atribuida a la sequía- el Gobierno decidió mezclar el agua dulce con agua del estuario del Río de la Plata y elevar así sus niveles de sodio y de cloruros en el proceso de potabilización.

En las canillas de la ciudad el agua sale salada. Se terminó aquello de lo incoloro e insípido, repetido hasta el cansancio en las aulas. Y lo que es peor, las sociedades médicas y la Facultad de Medicina alertaron a la población sobre los riesgos para la salud que apareja la salinidad del agua de las canillas, sobre todo a las personas con enfermedades crónicas.

El viernes último, la empresa estatal de aguas (OSE) informó que detectó niveles de cloruro y de sodio más altos de lo permitido en una de sus principales líneas de bombeo hacia Montevideo.

Se detectó un valor promedio de 448 miligramos por litro de sodio y 734 miligramos por litro en los cloruros, por encima de lo autorizado por el Ministerio de Salud Pública.

El panorama es muy poco alentador frente al déficit hídrico y a las pocas reservas que quedan en la represa de Paso Severino, la principal fuente de agua dulce de la zona metropolitana, que se encuentra en unos mínimos que no se registraban desde mediados del siglo pasado.

Las lluvias pronosticadas no hacen pensar a los ingenieros en un repunte rápido de las reservas de Paso Severino y de ahí la fecha del 23 de junio. Si no llueve, hay agua potable asegurada hasta ese día.

El opositor Frente Amplio asegura que dejó pronta en su última administración (2014-2020) la financiación de una segunda represa (Proyecto Casupá) para abastecer de agua potable al área metropolitana con un costo de 100 millones de dólares.

Desde el gobierno se desechó esa idea y se planteó una iniciativa privada para extraer agua del Río de la Plata por 258 millones (proyecto Neptuno), que recién se pondría en marcha en 2024.

La izquierda también presentó una propuesta para solicitar al Poder Ejecutivo la eliminación de impuestos para el agua mineral y sodas embotelladas, "hasta que el agua suministrada por OSE en área metropolitana sea considerada potable por el Ministerio de Salud Pública".

En tanto, desde la central sindical de trabajadores PIT-CNT se pidió la exoneración de la tarifa de OSE para los sectores vulnerables y "un plan claro y concreto" para escuelas, hospitales y cárceles.

La ciudadanía se movilizó contra del aumento de la salinidad en el agua. Primero de forma espontánea, con dos marchas hacia la Torre Ejecutiva y el Parlamento, convocadas por la Coordinación por el Agua, que defiende el agua, la tierra y la vida.

La última movida congregó a cientos de personas, ya con el apoyo del PIT-CNT y el gremio de los trabajadores de OSE.

La proclama de la movilización estuvo a cargo del sindicato de trabajadores y su discurso se enfocó en exigirle al Poder Ejecutivo y a la empresa estatal que presenten medidas para combatir la situación sanitaria y social que trajo la crisis del agua.

La situación ha llevado a OSE a perforar en pleno corazón verde de Montevideo, el Parque Batlle, zona donde se encuentra el mítico Estadio Centenario.

En tanto, los montevideanos comenzaron a racionalizar el uso del agua potable en sus hogares y al menos el 56% de la población de la capital dejó de consumir el agua suministrada por OSE, según una encuesta de Opción Consultores.