Vaticano - Brasil - El Sumo Pontífice y el presidente se reunieron con Ucrania y otros temas en agenda
El papa Francisco recibió a Lula
Tras ver al papa, Lula y su delegación se reunieron con el sustituto de la Secretaría de Estado vaticana, monseñor Peña ParraEl papa Francisco y el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, se reunieron ayer en el Vaticano durante 45 minutos, en un encuentro que tuvo a la guerra en Ucrania como uno de los temas centrales de la agenda y en la que el mandatario invitó al Pontífice a visitar su país.
El Sumo Pontífice y el mandatario se encontraron esta tarde en la denominada "Auletta" del Aula Pablo VI, un gran complejo de salas del Vaticano, a pocos metros de la residencia papal de Casa Santa Marta, a la que Lula llegó acompañado por su esposa Rosangela “Janja” da Silva y una nutrida delegación.
Tras la reunión a solas, el papa le regaló, como es habitual con los jefes de Estado, el mensaje para la Jornada Mundial de La Paz de este año, además de documentos de su pontificado y una escultura con la frase “La paz es una flor frágil” en bronce.
Lula, en tanto, le obsequió al papa un grabado de un artista brasileño, J. F. Borges.
De acuerdo con lo que adelantó Lula en la previa, entre los temas del encuentro estuvieron "Ucrania y una gran campaña global contra el hambre en el mundo".
Francisco decidió, el mes pasado, que el cardenal Matteo Zuppi sea su delegado personal para buscar una solución pacífica al conflicto iniciado en febrero de 2022, en especial para cuestiones humanitarias, mientras Lula busca promover un plan de paz para el fin de la guerra.
"Francisco está muy interesado en poner fin a la guerra que involucra a Ucrania y Rusia, y quiero discutirlo con él", adelantó Lula en esa dirección.
En una entrevista publicada ayer por el diario Corriere, Lula detalló su plan de paz para la guerra y aseguró que mandó "un enviado especial, Celso Amorim, a Moscú y Kiev", aunque lamentó que "ambos países creen que pueden ganar militarmente".
"Creo que hay muy poca gente que hable de paz. Mi angustia es que, con tanta gente pasando hambre en el mundo, estamos hablando de guerra. Es urgente que Rusia y Ucrania encuentren un camino común hacia la paz", planteó el mandatario de Brasil.
Otro de los temas, consignaron fuentes de la delegación brasileña, fue la posible visita del pontífice a Brasil, el país con más católicos del mundo, dentro de una gira que en 2024 podría incluir también Argentina y Uruguay. Francisco fue a Río de Janeiro en 2013 a participar de la Jornada Mundial de la Juventud.
La agenda del mandatario brasileño se inició el lunes con una reunión con el intelectual Domenico de Masi y continuó ayer a primera hora con un encuentro con la secretaria general del Partido Democrático, Elly Schlein, y luego con el presidente Sergio Mattarella.
"Le agradezco la defensa de la democracia y del Parlamento", le dijo Mattarella al recibirlo, en referencia al intento de golpe de Estado de inicios de año sufrido por Brasil.
Según dijo Lula en redes sociales, durante la reunión también trataron temas de la relación bilateral y el acuerdo entre Mercosur y Unión Europea.
Dentro del Vaticano, tras ver al papa, Lula y su delegación se reunieron con el sustituto de la Secretaría de Estado vaticana, monseñor Edgar Peña Parra.
En Roma, Lula se reunió además con la premier Giorgia Meloni a las 17 (hora local), y luego, con el intendente de la denominada "ciudad eterna", Roberto Gualtieri, quien lo había visitado en prisión en 2018.
Colombia - Con el apoyo de exmilitares y policías retirados - La oposición tumbó la reforma laboral
Miles de manifestantes participaron ayer de la llamada “Marcha de la Mayoría”, a la que convocó la oposición al Gobierno de Gustavo Petro en Colombia (apoyada por exmilitares y policías retirados), con concentraciones en Bogotá y Medellín y eje en el rechazo a los proyectos gubernamentales de reforma, una de ellas, la laboral, que ya sufrió un traspié en el Congreso y casi con seguridad no podrá ser tratada hasta el próximo período.
Petro consideró que el “mayor deber” es “cuidar” las protestas, pero advirtió que la caída de la reforma laboral “demuestra que la voluntad de paz y de pacto social no existe en el poder económico”.
Petro había presentado al Legislativo proyectos para a reducir la participación privada en el sistema de salud, redistribuir las tierras improductivas, reformar las normativas laborales, de pensiones y justicia, y llevar al país hacia las energías limpias, entre otras reformas, pero no cuenta con votos suficientes.
En un documento solo firmado por la denominada “La Marcha de la Mayoría”, los convocantes reivindicaron que los manifestantes “defienden la democracia y la libertad, la independencia de poderes, la libertad de prensa y el estado de derecho”.
Petro volvió a defender la reforma laboral porque muchos colombianos todavía viven bajo una "inestabilidad laboral" y eso es lo que se pretende corregir. “La mayoría de los trabajadores y trabajadoras tienen que vivir en la inestabilidad laboral, sin vacaciones y con una de las jornadas más largas en los países de la OCDE, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos”.
