Juicio político contra el presidente de Ecuador
El presidente Lasso se defendió en el Parlamento
Se trata de la segunda vez en su mandato que el presidente derechista de Ecuador enfrenta un intento de destituciónEl Parlamento ecuatoriano escuchó las acusaciones contra el presidente Guillermo Lasso (foto), señalado por los legisladores interpelantes de “inocular la corrupción” en el sistema, así como la Defensa del propio mandatario, que consideró "infundado" el proceso y remarcó que “lo político jamás puede ser justificación para lo ilegal”, en la primera jornada plenaria del juicio político en su contra, seguido en las afueras del edificio por miles de partidarios del oficialismo.
Cargos
El mandatario está acusado de no haber suspendido un contrato entre la empresa estatal Flopec y el conglomerado Amazonas Tankers para el traslado de crudo ecuatoriano, el cual habría ocasionado un perjuicio para el Estado por 6,1 millones de dólares, según la Contraloría General del Estado.
El proceso es considerado como una instancia que no solo pondrá en escena el juego de fuerzas internas, sino que también servirá para probar el esquema institucional ante una situación inédita en los últimos 15 años en el país andino.
Además, ocurre en un contexto de aumento de la violencia ligada al narcotráfico y de descontento popular por el costo de la vida, lo que puede ser el fin del Gobierno de derecha y una oportunidad para la oposición de izquierda para recuperar fuerzas de la mano de su líder, el exmandatario Rafael Correa, residente en Europa y condenado a ocho años de cárcel.
Segundo juicio
Se trata de la segunda vez en su mandato que el Jefe de Estado enfrenta un intento de sacarlo del cargo, después de que en junio del año pasado, en medio de un prolongado paro general promovido por las organizaciones indígenas, una iniciativa similar sumara 80 votos, 12 por debajo del mínimo requerido.
Una de las legisladoras interpelantes, la correísta Viviana Veloz, advirtió que Lasso "ha inoculado la corrupción en nuestro sistema y con eso ha pulverizado la soberanía, ha pulverizado a la República", y se preguntó “por qué no hizo nada el presidente para evitar que el país prorrogue un contrato lesivo para los intereses del pueblo ecuatoriano”.
