Perú

Acusan a la derecha de clausurar el Lugar de la Memoria

El cierre temporal en Lima del Lugar de la Memoria (LUM), sitio que recuerda y documenta la violencia política sufrida por Perú entre 1980 y 2000, que dejo 70 mil muertos, desató en los últimos días una polémica en el país, en medio de denuncias sobre supuestos planes de la derecha para imponer su narrativa.

La medida, dispuesta por la alcaldía del distrito limeño Miraflores por supuesta falta de un certificado de seguridad, coincidió, además, con una reunión en Lima de militantes de derecha iberoamericanos y con el anuncio de la prohibición de entrada al país a 15 argentinos y una estadounidense que apoyan al destituido presidente Pedro Castillo (foto).

La Unión Europea, uno de cuyos miembros, Alemania, financió la construcción y la implementación del LUM, expresó en un comunicado “preocupación” por la clausura del lugar y declaró confianza en que “se tomen las medidas necesarias para reabrir lo antes posible y de manera segura ese espacio público vital para un debate social importante”.

La clausura, respaldada por cuestiones burocráticas, generó suspicacias adicionales porque se produjo justo horas antes de que en ese lugar se entregara un informe de Amnistía Internacional sobre la situación de los derechos humanos en Perú y porque el alcalde metropolitano de Lima, Rafael López Aliaga, ha expresado objeciones a su existencia.

“Basta ya de estos museos de la memoria y la reconciliación que no tienen nada de memoria ni reconciliación”, dijo en enero López Aliaga al asistir a la posesión como nuevo alcalde de Miraflores de Carlos Canales, su subordinado en el partido ultraconservador Renovación Popular.

“Allí se escribe una narrativa donde los mismos guías te mienten descaradamente poniendo a las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional como si fueran agresoras, y eso no es así, han salido a defender a la Patria, porque esa es su misión”, dijo el jefe del gobierno de Lima en esa oportunidad.

López Aliaga, que no oculta que usa la Alcaldía como trampolín para llegar a la Presidencia de Perú, le pidió, además, esa vez a Canales que buscara que el LUM fuera manejado por las Fuerzas Armadas y no por el Ministerio de Cultura, como ocurre en la actualidad.