Denunciaron Dinamarca, Noruega, Finlandia, Suecia y el Reino Unido

Rusia se prepara para una guerra submarina

Las debilitadas fronteras del Mar Báltico parecen ser los nuevos objetivos militares rusos para contrarrestar un ataque de la OTAN. Por allí se mueven submarinos soviéticos
jueves, 20 de abril de 2023 · 08:30

La Armada rusa mantiene una actividad frenética de cara a un hipotético enfrentamiento directo con la OTAN. Una investigación periodística conjunta de los países nórdicos denunció que Rusia sondea secretamente, desde hace una década, las redes de cables submarinos de los aliados desde el Báltico a la costa británica para sabotearlas en caso de producirse una escalada.

La pesquisa de las televisiones públicas de Dinamarca, Noruega, Finlandia y Suecia se ha encontrado con militares armados a bordo de un supuesto barco científico ruso que acechó, en noviembre, instalaciones eólicas claves del Reino Unido, y ha registrado al menos otro medio centenar de embarcaciones que navegaron de forma sospechosa por otros puntos estratégicos en la última década. Mientras, al otro lado del mundo, en el mar de Japón, la flota del Pacífico de Rusia lleva a cabo, por sorpresa, unas maniobras masivas para las que ha contado con el apoyo de bombarderos estratégicos capaces de portar armas nucleares.

Los daneses observaron el sospechoso desplazamiento del navío científico ruso Admiral Vládimirski, que transporta a varios hombres armados con fusiles y ataviados con pasamontañas, que supuestamente controlan el parque eólico instalado en la costa escocesa e, incluso, cerca de otras construcciones británicas, cerca de la desembocadura del río Támesis, así como en la isla Anholt. Después de varios días, el barco ruso fue interceptado en el estrecho de Kattegar, entre Suecia y Dinamarca.

 

Navíos sospechosos

A su vez, durante los últimos años fueron detectados alrededor de 50 navíos sospechosos, lo que es “solo una muestra de la flota que Rusia puede desplegar para sabotear los tendidos submarinos de Internet, energía, gas y otras infraestructuras occidentales”, advirtió el profesor de la Academia de Defensa Noruega, Stale Ulriksen.

Según la inteligencia nórdica, las embarcaciones, desde pequeños pesqueros camuflados hasta enormes navíos, envían toda la información recopilada a la Dirección Principal de Investigación en Aguas Profundas del Ministerio de Defensa ruso. La misión de este programa sería golpear a la logística rival.  Además de estas operaciones, la inteligencia noruega advirtió en febrero de que la flota del norte rusa ha sido equipada con armamento nuclear por primera vez desde la desaparición de la Unión Soviética, debido a que las fronteras bálticas se han debilitado al trasladar tropas a la invasión de Ucrania.

 

Guerra submarina

La revelación de estos cuatro países ha molestado al Kremlin. El portavoz del presidente Vladímir Putin, Dmitri Peskov, reiteró una vez más que las acusaciones vertidas contra Moscú son una persecución contra su país. “Prefieren culpar a Rusia por todo de nuevo, sin fundamento. Preferiríamos que prestaran más atención al ataque terrorista contra Nord Stream, un sabotaje sin precedentes que necesita una investigación internacional transparente, urgente y de gran alcance”.

La voladura de los gasoductos Nord Stream 1 y 2, en septiembre del año pasado, ha reabierto el debate sobre la debilidad estratégica en torno a la logística submarina. La autoría de aquel ataque se desconoce y circulan todo tipo de versiones, mientras se desarrollan las pesquisas oficiales en secreto: el Ministerio de Defensa ruso apuntó en un primer momento a un equipo de saboteadores británicos y, después, apostó por la cuestionada versión del periodista Seymour Hersh de que detrás estuvieron Estados Unidos y Noruega. El secretismo de esta acción ha puesto de relieve la importancia de la guerra submarina, un escenario para el que Rusia se prepara desde hace años.

La proyección naval es clave para el Kremlin para proteger numerosos intereses económicos. Aunque todos los ojos están puestos en los campos de batalla de Ucrania, Moscú ha enviado recientemente un aviso en el océano Pacífico. El Ministerio de Defensa ha organizado esta semana unas maniobras navales masivas en el mar de Japón, justo después de que su principal socio en la actualidad, China, hiciese ejercicios militares para ensayar un bombardeo a Taiwán.

Las fuerzas armadas que dirige Serguéi Shoigú anunciaron, este miércoles, que la flota del Pacífico ha contado con el apoyo de ocho bombarderos estratégicos Tu-22M3, capaces de portar tanto misiles hipersónicos como armas nucleares, y de otras aeronaves que practicaron la lucha antisubmarina. Estos ejercicios militares se llevaron a cabo en torno a las islas Kuriles y Sajalín, reclamadas por Japón.