Sudán, además de pobreza, ahora sufre la guerra
Ya son más de 180 los civiles masacrados
El enfrentamiento entre dos generales en Sudán ya provocó la muerte de más de 180 civiles y más de 365 heridos (foto) sobre todo en la capital del país, Jartum, según los datos de un comité de médicos actualizado ayer. El origen de las hostilidades, que estallaron el sábado tras varias semanas de tensión, continúa siendo incierto, porque ambos mandos intercambian acusaciones de haber desatado la violencia con el objetivo de acaparar el poder y han cerrado la puerta a abrir negociaciones sin la rendición del otro.
A la cabeza del Ejército y como presidente del país se encuentra el general Abdelfatá al Burhan, de 62 años. Frente a él se ha sublevado el paramilitar Mohamed Hamdan Dagalo, de 50 años, comandante de las Fuerzas de Apoyo Rápido (paramilitares). Y entre los dos bandos, la sociedad civil permanece cautiva en este país de 45 millones de habitantes con gran valor geoestratégico, pero uno de los más empobrecidos del mundo.
Al menos 13 militares han muerto en la capital y sus alrededores. También se han registrado otras 27 víctimas mortales en otros estados del país, incluida la región occidental de Darfur, donde la situación es más difícil.
El comité señaló, sin embargo, que la cifra de bajas es “significativamente” superior a la que se ha podido documentar hasta ahora. El Programa Mundial de Alimentos de la ONU informó, por su parte, la interrupción de todas sus operaciones en Sudán a raíz de la muerte de tres trabajadores durante choques producidos en Darfur Norte.
Uno de los principales focos de tensión donde se han concentrado los enfrentamientos, que se han propagado por múltiples zonas del país, era el estratégico aeropuerto militar de Merowe, en el norte de Sudán. Miembros de las Fuerzas de Apoyo Rápido habían podido acceder al mismo, aunque el ejército aseguró que había retomado el control casi en su totalidad.
El domingo también se redoblaron los esfuerzos diplomáticos para poner fin a los enfrentamientos y evitar que Sudán se vea sumida en un conflicto más generalizado. Ambos bandos accedieron a abrir corredores seguros para casos humanitarios por un periodo de entre tres y cuatro horas, a petición de Naciones Unidas.
