Francia - Manifestaciones contra la reforma jubilatoria de Macron
Protestas y represión
Cientos de miles de personas salieron de nuevo a las calles en la décima jornada de huelga generalLa Policía reprimió ayer a manifestantes en París y otras ciudades de Francia en otro día de protestas y paros contra la reforma jubilatoria impuesta por decreto por el presidente Emmanuel Macron, cuyo gobierno rechazó el pedido de una "mediación" para buscar una salida al conflicto social.
Cientos de miles de personas salieron de nuevo a las calles en la décima jornada de huelga general y movilización contra la reforma desde el 19 de enero, y también hubo choques entre manifestantes y fuerzas de seguridad en ciudades como Lille, Toulouse, Rennes y Lyon, pero de menor intensidad.
Para el gobierno fueron unas 740 mil personas las que protestaron, mientras que la Confederación General del Trabajo (CGT) francesa estimó en más de dos millones los participantes en las huelgas y junto a otros sindicatos prevén organizar próximas protestas.
También ayer, el vocero gubernamental, Olivier Véran, rechazó la última propuesta de Laurent Berger, líder del principal sindicato, la Confederación Francesa Democrática del Trabajo (CDFT), de buscar una "mediación" para hallar una vía de salida, y afirmó que pueden "hablarse directamente".
Las manifestaciones, en un principio mayormente pacíficas, se volvieron violentas luego de que Macron aprobara la reforma por decreto, la semana pasada, para evitar una votación del proyecto en el Parlamento que se prefiguraba complicada.
El ministro del Interior, Gérald Darmanin, dijo que jóvenes radicalizados planeaban "destruir, herir y matar" y que, por lo tanto, ordenó un despliegue "inédito" de 13 mil policías.
El funcionario alertó de la presencia en París de "más de 10 mil radicales, algunos llegados desde el extranjero", en momentos en que el Gobierno intenta criminalizar las protestas, que siguen contando con un gran apoyo popular.
El líder de la CGT, Philippe Martínez, dijo que "la movilización sigue siendo igual de importante" con "muchos jóvenes" en las marchas contra la suba de la edad jubilatoria de 62 a 64 años.
Esto es "la prueba de que el movimiento no se agota", agregó ante periodistas en la ciudad central de Clermont-Ferrand.
En este contexto de creciente tensión, el Gobierno y los sindicatos buscan cómo calmar los ánimos, pero firmes en sus posiciones: las organizaciones sindicales quieren la retirada o la suspensión de la reforma, algo que Macron rechaza.
