Brasil - A una semana de haber asumido Lula da Silva, uniformados seguidores de Bolsonaro quisieron derrocarlo
Policías detenidos por intento de golpe
El presidente brasileño viajará a Estados Unidos para reunirse con Biden y luego recibirá al canciller francés para reanudar las relaciones con ese país(Edición impresa). Cuatro policías, entre ellos un jefe de operaciones, fueron detenidos ayer acusados de participar, por acción u omisión, del asalto que golpistas seguidores de Jair Bolsonaro perpetraron el 8 de enero en Brasilia contra la Casa de Gobierno, la sede de la Corte Suprema y el Congreso para intentar derrocar al mandatario Luiz Inácio Lula da Silva.
Entre los arrestados se encuentra el coronel de la Policía Federal, Jorge Naime Barreto, que en el día del intento de golpe era jefe del Departamento Operacional de la Policía Militarizada de Brasilia.
Según fuentes policiales citadas por la prensa local, Barreto apareció a las 18 de ese domingo 8 de enero en el Palacio del Planalto luego del asalto perpetrado por los seguidores de Bolsonaro.
Este jefe policial había sido designado en el cargo por el entonces secretario de Seguridad de Brasilia, Anderson Torres, exministro de Justicia de Bolsonaro, detenido acusado de haber liberado la zona para que se perpetrara la acción desestabilizadora en la sede de los tres poderes.
En un comunicado, la Policía Federal informó que esta es la quinta fase de la operación llamada Lesa Patria, que investiga los atentados contra la Constitución perpetrados por el bolsonarismo una semana después de la asunción de Lula.
Más de 900 personas fueron apresadas luego del asalto a la sede de los poderes, y la fiscalía general de la República ha elevado denuncias formales contra poco más de 600.
Los delitos están siendo investigados por el Supremo Tribunal Federal (STF), que incluyó en el proceso al expresidente Bolsonaro, quien abandonó Brasil el 30 de diciembre para instalarse con visa de turista de seis meses en Orlando, Estados Unidos.
Lula, con Biden
Por otra parte, Lula anticipó ayer que las sanciones económicas de Estados Unidos a Cuba y Venezuela estarán en la agenda de trabajo de la reunión bilateral que mantendrá el viernes en la Casa Blanca con su par estadounidense, Joe Biden.
Lula también reiteró que se opondrá a cualquier invitación hecha a Brasil para que se involucre al lado de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en Ucrania y citó como posibles interlocutores para un proceso de paz a Brasil, México, China, India e Indonesia.
"Espero que la agenda (con Biden) sea lo más amplia posible, sin abdicar de nuestros problemas sobre nuestra querida Sudamérica, nuestro Mercosur, nuestra América Latina", dijo Lula, según replicaron varios medios. En ese marco, dijo que si bien no puede anticipar el temario que abordará con Biden el viernes, recordó que conversó sobre el bloqueo estadounidense en Cuba, en sus anteriores mandatos (2003-2010), con sus excolegas George W. Bush y Barack Obama.
"Imagino que Venezuela estará también en la agenda, porque vamos a discutir el fortalecimiento de Sudamérica y Brasil tiene mucha responsabilidad en Sudamérica, con 16.000 kilómetros de frontera con los países sudamericanos. Brasil quiere que Sudamérica esté en paz para desarrollarse y crecer económicamente", sostuvo el presidente y agregó que su Gobierno retomará las relaciones con Cuba y Venezuela, que se redujeron tras la destitución de Dilma Rousseff en 2016 y que se cortaron tras la asunción de Jair Bolsonaro en 2019.
Con Francia
Asimismo, la canciller francesa visitará Brasil dos días, desde hoy, para reunirse con Lula y relanzar una relación bilateral degradada durante el mandato de Bolsonaro, informó el Gobierno de Francia.
El viaje de la ministra Catherine Colonna tendrá como principal objetivo "relanzar nuestra relación a nivel político", dijo una fuente diplomática del Gobierno del presidente Emmanuel Macron. "Estos últimos cuatro años no han estado a la altura de las relaciones que debemos tener", dijo la fuente.
